sábado 6 de junio de 2009
LA PRIMERA VEZ FRENTE A LA CÉLULA.
Por Henry Preza
Era un domingo a las tres de la tarde. Nos reunimos detrás de un parque, en una casa muy amplia, frente a una computadora. Objetivo, hablar acerca de la enseñanza, que por primera vez, Lorenzo Itzep daría ante una célula dos semanas después. Después de una hora y media pensé que ya había sido suficiente para él y que estaría lo suficientemente orientado para dar la enseñanza. Aunque en el transcurso nos distraíamos un poco hablando de otros temas bíblicos.Lorenzo, es uno de los dos candidatos a líderes que tengo en una célula. Está estudiando sus últimos meses de Derecho en una universidad local. Sin embargo, para él ser líder es algo que no se compara con el trabajo secular de un estudiante de Derecho. Después de esa reunión sólo me quedó orar por él en los próximos días.Eran las 6:30 de la tarde. Dos semanas habían pasado desde aquella vez. En cuarenta minutos tendría que dar la primera enseñanza. No parecía nervioso. Invitó a su madre, que nunca había ido a la célula, y a dos de sus amigos más cercanos de la universidad. Todos ellos llegaban a apoyarlo como personas fieles que creían que aunque era la primera vez lo haría bien. Los saludé a todos e hice unas bromas (como siempre). Después llegaron otros miembros de la célula y felicitaron anticipadamente al futuro líder. Uno de los hermanos comenzó con una oración a las 7:03 de la noche. Pablo (hermano de Lorenzo) tomó una fotografía para el recuerdo. Después otro hermano, que anticipadamente había sido delegado comenzó a dirigir. Fue cuestión de tres alabanzas para que se llamara a Lorenzo a la silla del líder.Saludó, hizo una oración, leyó la cita, aunque antes había explicado que era su primera vez dando una enseñanza y que estaba contento por eso. Yo también estaba contento afuera. Desglosó bien cada punto, hizo aplicaciones muy pertinentes. Al llegar al final del segundo punto de puso algo nervioso (lo noté por una tos nerviosa que duró unos segundos), pero, después de despegar al tercer punto quedó en el olvido el nerviosismo). Terminó con una invitación a recibir a Cristo y una oración. Su mamá estaba muy contenta después de la enseñanza. Era su primera vez frente a una célula. Lorenzo está finalizando la capacitación de líderes y para el momento de presentar esta crónica ya está por ser asignado a una célula junto con su otro compañero de capacitación.Este es el proceso por el que pasa uno de nuestros líderes. Van a la capacitación y antes de terminarla ponen en práctica su aprendizaje. He notado que una persona hace mejor las cosas y aprende más haciendo que sentado en un pupitre. Fue más provechosa la experiencia pública que la hora y media estudiando como dar una enseñanza.Al final de la célula le dije que había estado bien para ser la primera vez y que había sobrepasado mis expectativas. Que mejoraría con la práctica y que los detalles que le hacían falta eran tan mínimos que podía ser líder desde ese mismo día. A pesar de haber estado muy nervioso se pudo dar cuenta que la guía es un elemento muy importante y eficiente para aquellas personas que nunca han dado una enseñanza.Al finalizar la reunión, busque a mi familia, me tomé un medicamento y salimos hacía nuestra casa. A esperar el domingo y planear la visita a otra célula el próximo sábado. Ese día pensé en conocer más el sistema celular de otras iglesias de Santa Ana y escribir unas crónicas sobre lo aprendido del sistema celular y publicarlo para finalizar diciembre.
ORACIÓN POR LOS INVITADOS.
Por Henry Preza
Eran las cinco de la tarde. Salí con el deseo de conocer cómo está en sistema celular en Santa Ana. Me decidí a no hacer un viaje por las células de la iglesia solamente sino conocer cómo hacen las células otras congregaciones.Mi primer encuentro con los miembros de una célula fue a las cinco y treinta. Los saludé y les pregunté qué estaban haciendo. Ellos me dijeron que salían a invitar desde temprano para que las personas llegaran a las células.Tito era el líder. Él comenzó a decirme que se habían reunido media hora antes para orar por las personas que visitarían. Después de orar se dividieron en parejas para visitar a las personas de la colonia.Después de hablar con él un buen rato me dijo que su célula era nueva y que el problema más grande que tenían era que nadie se involucraba. De ocho miembros de la iglesia que él tenía asignado sólo tres colaboraban. La anfitriona no salía con ellos, pues, no estaba interesada en apoyarlos. El líder me contó que en su iglesia es obligación que el líder salga a invitar, pero, que él lo hace con alegría y con una gran necesidad de conquistar a la gente para Cristo. Le pregunté que a qué hora estudiaba la enseñanza. Me dijo que siempre la estudia con anticipación, aunque en su iglesia no ofrecen guía.De ser cierto que la estudiaba me pareció que era un líder que hacía un mayor esfuerzo que otros. Preparar la enseñanza para un líder nuevo no es fácil. Sumándole el agravante de no tener una guía de enseñanzas pre-elaboradas pensé que era un verdadero problema para él el encontrar un mensaje. A esto sumémosle que en su célula no hay muchas personas que se involucren. Sin duda, a él le hace falta motivar más a sus miembros, pero, a la vez es alguien con compromiso personal.De esta primera experiencia aprendí que esta célula en particular comenzaba su ciclo de llevar invitados con una oración; lo cual me pareció acertado.
¿ERA UNA CÉLULA?
Por Henry Preza
Después de platicar con aquel líder caminé un poco más hacia la colonia aledaña. Allí hay una célula de una iglesia muy grande de la ciudad. Me pareció interesante saber que es lo que estaban haciendo.La reunión él la dirigió de pie. Mientras la gente estaba frente a él. Le pregunté a un hermano porque lo hacían así y él me dijo que eso hacía la reunión más poderosa. Me quede callado esperando que descendiera el poder. También me fijé que tenían un atril y unos floreos que le daban imagen de iglesia.La gente comenzó a llegar y al final pude contar que había unos cincuenta invitados. Le pregunté a la persona cómo hacían para atender esa gente y quién preparaba el refrigerio. Su respuesta fue que quien la atendía era Dios y el refrigerio lo daba la anfitriona. Pensé en la gran carga financiera que la anfitriona encontraba al atender a tanta gente y cómo las personas llegaban, pero, sin tener conexión los unos con los otros.Pero, lo más sorprendente fue el mensaje. La persona no dejó de gritar y contornearse durante más de treinta minutos. Para ese tiempo ya estaba arrepentido de estar allí y veía a unas personas muy incomodas. La persona que estaba al frente del líder se limpiaba la cara. Evidentemente, la estaba llenando de saliva.Al final de la célula el líder se fue para el fondo de la casa y la gente se quedó esperando el refrigerio. Me fijé que ningún hermano habló con los invitados. Sólo una niña delgadita, que supongo era la secretaria, comenzó a contar uno por uno cuantos invitados había mientras sostenía un papel en la mano. Me quedé al fondo, en una banca, donde un hermano comenzó a contarme los problemas de su iglesia y de cómo él era un lector del blog y de mis temas. Le dije muchas gracias, pero, al mismo tiempo pensé: ‘¿Contando los problemas de la iglesia es como quieren retener a un invitado?’Esta célula estaba cometiendo varios errores desde el punto de vista celular. El primero, era que carecían de proyectos de multiplicación. Esto lo deduzco del hecho de tener tantas personas. También la posición de las sillas, los floreros, el púlpito sólo daban una impresión de iglesia. Algunas personas se sentían verdaderamente incomodas con los gritos del líder. La niña, que supongo era la secretaria, a simple vista le daba a entender a la gente que lo único que le interesaban eran los números y la conexión con la gente de la célula era algo que no existía. Me imagine que la gente tomaba la célula como un paseo.Al final me quedaron ciertas dudas sobre si esta era una célula o no.
EL LÍDER ANTI-CATOLICO.
Por Henry Preza.
Cuando salí de aquella célula era ya tarde. Eran las siete de la tarde. Caminé unos quinientos metros hacía donde yo sabía que había una célula de otra congregación, que también no era de la iglesia, pero, que conocía el sistema celular. Hasta ahora había cumplido mi objetivo de conocer las células de otras congregaciones y su forma de trabajo.Al llegar a la célula una muchacha muy joven, con ojos claros, una blusa rosa y un pantalón de lona color negro me recibió con un apretón de manos y me dijo: ‘Bienvenido, esta es tu casa.’ Sentí que estaba en unas de nuestras células.Me senté en un banco muy pequeño y me fijé que ellos hacían una rueda con las sillas y el líder también estaba sentado. Después que me senté el líder preguntó mi nombre y después de decírselo me dijo otras palabras de bienvenida. Me sentí apenado, pero, complacido.Comencé con cuidado a hacer una gira de rostro en rostro y noté que había una señora que a simple vista era católica. Por cierto, me imagine que era la única persona no cristiana, pues, las demás personas se veían muy identificadas con la célula. Ella vio que la estaba observando y con una risita la saludé con la mano. Ella también se sonrió.Llego el momento de la enseñanza. El líder sacó de la Biblia un papel digitado a computadora. Supuse que era la guía de la iglesia y al final de la célula el líder me lo confirmó. A la vez pensé que no era adecuado presentar a la gente la guía de enseñanza sino saber usarla y que se viera como algo más natural. Sin embargo, concluí que no todo sale perfecto y cada iglesia tiene apreciaciones distintas de las cosas.Durante la enseñanza noté que el líder iba leyendo lo que decía la hoja. Cuando terminó de leerla se quedó sin material y comenzó a hablar siempre con voz fina y suave en contra de los católicos. Criticó los muñecos, los curas, las viejitas que llevan candelas y hasta los que le dan limosnas a la señora de Santa Ana. Habló de las ventas en la Catedral, de los sacerdotes violadores, de las monjas prostitutas y un montón de cosas más. Mientras él hablaba no pude resistirme a ver que era lo que estaba haciendo la señora católica. Estaba agachada y se veía roja de la cara. Se frotaba el crucifijo mientras mostraba expresiones de odio contra el líder. Yo también me agaché y pensé que esa señora nunca más se volvería a acercar a la célula.Sin embargo, como él preguntaba durante hablaba me quedé pendiente que ella comentara algo y así fue. Dijo que no estaba de acuerdo con lo que decía y que si hubiera sabido que para eso la invitaban no hubiera llegado. Perdieron una oportunidad de evangelizarla adecuadamente. Sin duda el líder decía verdad, pero, no e el momento adecuado.Pedro Mancia, mi ex pastor de zona de la iglesia celular donde me convertí me dijo una vez: ‘Primero se lanza la red con cuidado y cuando ya se agarran los peces se saca y allí no importa cuanto ruido se haga.’Sin embargo, me di cuenta que la gente era muy amable y se vivía un ambiente celular muy agradable. No obstante, hacía falta un poco de mejor preparación para lo que se decía en la enseñanza y un poco de sabiduría.Salí de la célula y pensé que había visto un buen esfuerzo celular. Tendría que esperar hasta el otro sábado.
¿PORQUÉ NO TE CALLAS?
Por Henry Preza
Esta vez salí a las cinco y treinta. Me habían contado que había una célula de la iglesia cerca de una iglesia que católica. Me dirigí hacía allá. Toqué la puerta de la anfitriona y la saludé. Ella no tenía ni idea que yo existiera ni que fuera miembro de la misma iglesia. Le expliqué que andaba estudiando las células de diferentes iglesias.Mientras hablábamos le pregunté a qué horas invitaban. Me dijo que no se salía a invitar, que la gente llegaba sola. Que la asistencia llegaba a los veinte cada sábado. Le pregunté porqué no invitaban y ella me respondió que todos trabajaban y que, además, no se interesaban por el sistema celular ni mucho menos por invitar. Me quedé sorprendido, pero, decidí callar. Le dije que porqué ella no invitaba, y ella me respondió que le dolían las rodillas. Le dije: ‘Ah, bueno.’ Le pregunté a que horas era la célula y me dijo que era a las siete de la noche. Me fui a otra célula que estaba cerca mientras llegaba la hora.Ellos ya habían comenzado. Eran las seis y estaba llena la casa. Conté unos quince niños y unos cuatro adultos. El líder era un hermano que tenía una barba color café y era muy delgado. Me di cuenta que habían dos mamás de algunos de los niños entre los cuatro adultos. Los otros dos eran la esposa del líder y la muchacha que era anfitriona que cargaba un bebé de unos seis meses en sus brazos.La célula no era infantil, pero, así parecía. El líder se quedó de pie mientras cantaba los coros. Me di cuenta que al igual que las otras dos células que ya había visitado, en las células de esta iglesia no existía el concepto de delegar.Los coritos fueron cantados con mucho ritmo. A la hora de la enseñanza éste otro líder que recién conocía comenzó a predicar como si lo hiciera a mil personas. Lastimosamente, le predicaba a niños y considerando que estoy enseñado que no debemos predicar en las células pensé que no estaba cumpliendo un propósito especifico en lo que decía. Cada vez que un niño hablaba le decía: ‘¿Porqué no te callas?’ ¡Cállate cipote! ¡Cállate niño! Ya le había ganado al rey de España con su popular ‘porqué no te callas’ dicho al presidente Chávez.En verdad los niños se distraían más por el método en el que él pretendía enseñarles que por ser niños. Después de diez minutos los niños comenzaron a ridiculizarlo con palabras en forma de chillido que repetían lo mismo que él decía. Un niño gordito y panzón comenzó a chiflarle desde atrás. La mamá no hacía ni el más mínimo intento de callarlo. Al final, la mamá se veía molesta por el maltrato verbal que el líder hacía con su niño.De esta célula aprendí que el trato que se les da a los niños en una célula debe ser adecuado, pues, a los padres les desagrada que se les maltrate a sus hijos. Por eso no hay que gritarle a los niños en una célula, ni tampoco ofenderlos. Mucho más porque son niños y ellos no entienden de esa manera. Al final el líder quedó evidentemente amargo reclamándoles a las mamás y yo me fui antes que me lanzarán una pedrada también.
LOS QUE NO SALEN A INVITAR.
Por Henry Preza
Al salir de aquella batalla entre líder y niños me dirigí a la célula que había visitado temprano y que no salía a invitar. Quería saber cómo llegaba la gente sin que se organizaran en la búsqueda de personas. ¿Cómo es posible que los invitados busquen la célula sin tener contacto con los hermanos? Eso no tenía razón de ser para mí y había que averiguarlo.Cuando llegué era un poco antes de las siete. Ya había un buen número de invitados. El líder acababa de llegar y la anfitriona estaba al fondo preparando al refrigerio. No sólo se acercaba la hora de la célula sino que se hacía cada vez más intenso un olor a papitas. Una señora con tres niños (evidentemente no cristiana) entró unos cinco minutos después que yo lo hiciera. Ni el líder, ni la anfitriona, ni ningún miembro se acercó a saludarla. Como se sentó a la par mía la saludé y le di la bienvenida.A las 7:04 p.m. el líder comenzó con una oración. Se hizo un total silencio mientras él oraba. Después cantó dos alabanzas junto con los hermanos. La última la cantó a petición de una niña piel clara y delgada que estaba cerca de él. Yo estaba justo enfrente de él, en medio del círculo y cerca de un anciano que estaba contando unas monedas cuando se cantó la primera alabanza. Después de la segunda alabanza el líder pidió que se abriera la Biblia en una porción de Juan. Como me sabía de memoria la enseñanza de ese día estuve pendiente al desarrollo de ella.El líder desarrollo cada punto de la guía con tal exactitud como si fuera leyendo. Después supe que el supervisor les obligaba que así fuera. Esta situación no fue de mi agrado, pues, no se le da oportunidad al líder a que use su creatividad, sus propias ideas y que por medio de una aplicación basada en su propia vida y la de los asistentes haga amena la enseñanza. Me pareció algo seco y calculado aunque bien hecho. Pensé que es necesario enfatizar a los líderes que la guía es sólo eso, una guía y que no pretende dictar a las personas lo que deben decir. Aún así creo que la célula no tuvo mayores inconvenientes.Sin embargo, todavía había una situación no resuelta: ¿Por qué no invitaban? ¿Por qué ese descuido? A la hora del refrigerio le pregunté a la señora que tenía cerca quien la había llevado y ella me explicó que tenía una venta de productos de primera necesidad y que el líder cada vez que iba a comprarle le decía que el sábado no faltara a la célula. El anciano era invitado todos los días en el autobús. La niña delgadita y un par de jóvenes de unos 18 años eran invitados por la hija de la anfitriona en la escuela. Todos era invitados, pero, durante la semana y persistentemente. Ellos no podían llegar a la gente el propio sábado, la mayoría por problemas de horario, pero, aprovechaban cada oportunidad durante la semana para hacer conexión con la gente y hacerlos un invitado en la célula. Eso es invitar, no solamente salir los sábados. Aprendí una gran lección ese día y pensé que le diría a mi gente que lo pusiera en práctica.¿Qué opinas de esto?
LÍDER CELULAR MULTI USOS.
Por Henry Preza
A pesar de ser las ocho de la noche sabía que había cerca una célula y me habían contado que comenzaba a esa hora. Llegué y era una casa muy pequeña donde con gran esfuerzo se habían acondicionado las sillas. La cama estaba doblada hacía la pared y la mesa se había sacado al patio. Una niña recién nacida partía el corazón al oírla llorar pidiendo comida. Su madre ya la tenía en brazos para amantarla cuando yo estaba recién sentándome. A simple vista era la esposa del líder, pues, él la besó en la frente segundos antes de comenzar. Al parecer él también era al anfitrión. Para esa hora ya había muchos invitados, quizá unos veinte, esperando que la célula comenzara. Lo curioso era que no había hermanos y ya era hora de comenzar. Fue como a las 8:15 cuando ya estaban terminando los cantos que llegó una pareja de ancianos a la que yo conocía que eran cristianos. Ellos eran los colaboradores.En cuestión de minutos me di cuenta que el líder invitaba, preparaba el refrigerio, cuidaba a su esposa y a su niña, y atendía a la gente. Para mi sorpresa todo esto lo hacía bien. La enseñanza pensé que la daría a medias, pero, no fue así, la dio bien y estaba preparado hasta para responder unas preguntas que le hicieron durante la enseñanza. A diferencia del líder anterior la enseñanza no respeto a cabalidad cada punto, pero, tampoco se salió del tema central. Todo muy bien, me sentí complacido no sólo por el esfuerzo que ellos hacían sino por el gran amor que irradiaban hacia el Señor.Al finalizar la célula la esposa del líder se acercó a los invitados. Ella era muy amable con la gente y el esposo estaba cerca de otros invitados hablando con ellos. Para el líder, yo no necesitaba atención, pues, los ancianos hablaban conmigo. También pude hablar con el supervisor de ese sector que andaba de visita. Me contó que era la última célula que visitaban, que los hermanos trabajaban con mucha pasión y entrega y que los ancianos también hacían lo que podían aún muy enfermos. Supe que la anfitriona había tenido complicaciones en el parto que casi le quitan la vida.Al final, antes que todos se fueran, oramos por una señora que había sido diagnosticada con cáncer. La esposa del líder le puso manos y declaró la sanidad en el nombre de Jesús. La señora lloraba durante la oración. El lugar se llenó de un calor especial, era la presencia de Dios. Al final de la oración la señora declaró que estaba sana y lo hizo por la fe aún sin ser cristiana. Un mes después la vería convertida en un culto de la iglesia.La clave para tener una célula exitosa o ser un buen líder no está en tener mucho tiempo sino en saber usar el que se tiene. Esa era la clave en esa célula. Llegué tarde a la casa, pero, muy feliz. Le pedí a Dios por esa familia. Gloria a Dios.¿Qué opinas de lo que he contado?
GRUPOS CELULARES RURALES.
Por Henry Preza
La Iglesia tiene células cerca de parques, mercados, barrios, cerca de lugares importantes de gobierno, pero, también tiene células en zonas de alta pobreza (como zonas marginales) y en la zona de rural de sus ciudades. ¿Cuál es la diferencia entre una célula de la zona rural y una de la ciudad? ¿Cuáles son las diferencias en el trabajo celular? Con ese objetivo decidí conocer más acerca del trabajo celular en la zona rural de la ciudad.Las células, en primer lugar, estaban a largas distancias. La primera de ellas en la entrada cerca de la autopista y las demás al fondo con varios kilómetros de distancia. Las calles son de tierra, no hay tantas casas, las casas de hay son hechas de bambú y tierra (bajareque). A pesar de vivir en la zona rural me fijé que tenían energía eléctrica y servicio de agua, lo cual venía ser una ventaja para las células. Aunque también había células que carecían de energía eléctrica, pero, con candelas iluminaban sus casas para recibir a las personas. Lo curioso era que a pesar de éste problema decenas de personas se acercaban en medio de la oscuridad a escuchar la Palabra de Dios. No hay impedimento para la obra del Espíritu Santo. El supervisor me contó que apenas unos días atrás una señora había sanado de cáncer en un grupo celular. Minutos después pude saludar a la señora y verificar que era cierto. Además, me contó que habían tenido muchas conversiones y bautismos durante el año y que cada vez se estaban extendiendo más en su zona de trabajo.La gente en todo el cantón sabe quién es de la iglesia y quien no. Los miembros de la iglesia por causa de la distancia no pueden ir al local principal entre semana, pero, se reúnen todas las células en la casa de uno de los hermanos. A una de esas reuniones fui invitado a predicar. Eran las siete de la noche cuando llegue y las alabanzas estaba por terminar. Para mi sorpresa había un poco más de cincuenta personas reunidas bajo la oscuridad. A mi alrededor tenía hermanos que oraban con gran fervor. Sus voces se escuchaban por todos los cafetales. Quien estaba dirigiendo estaba derramando su vida delante de Dios al igual que todos los asistentes. Al momento de predicar me fijé que toda la gente estaba atenta cuando hablaba y hasta los niños a pesar de estar juntos no desprendían su miraba y oídos de lo que estaba diciendo. Después de terminar la enseñanza pude conocer a los asistentes o por lo menos a algunos de ellos. Todos eran muy amables y emanaban la presencia del Espíritu Santo.Semanas después fui invitado a un almuerzo en casa del supervisor. Me di cuenta, de nuevo, que las células trabajaban fervientemente. La casa del supervisor quedaba en medio del camino y mientras hablaba con el hermano me di cuenta que toda la gente lo conocía bien y lo saludaban diciéndole ‘hermano.’ Y no todos eran cristianos, pero, sí invitados a las células. De seis personas que pasaron ninguna se le escapó al supervisor, a todos los saludaba y les invitaba a la célula del próximo sábado. A los que no habían asistido les preguntaba que habían hecho, que les había impedido acompañar a la célula y la gente amablemente le respondía. Me di cuenta que él al igual que los miembros de sus células está involucrado al 100% en la evangelización. Hasta dejan de comer y hablar con sus familias si uno de los vecinos va pasando tan sólo para darle el testimonio de Cristo. Mientras esto pasaba pensé en lo paradójico que es en algunos lugares de la ciudad donde aún con vehículos los líderes y miembros tienen que rogar a la gente para asistir a la célula.¿Qué opinas de esto?
QUEJAS DENTRO DEL SISTEMA CELULAR.
Por Henry Preza
‘He leído sobre sus visitas a diferentes células, y de diferentes iglesias. Vivo en los Estados Unidos ¿También visitas las células de la iglesia aquí? Porque la verdad es que yo me he quedado asustada al ver lideres aquí, que dicen haber sido supervisores de células en El Salvador y al desenvolverse como líderes se quedan cortos.Tuvimos uno que se le puso como ayuda turnándose en los estudios de la reunión, pero al oír los alaridos, gritos como que estuviera predicando en aire libre a 40,000 personas, los asistentes se quedan asustados y uno se pregunta si así son los lideres en El Salvador, y no es el único caso que se ha visto de personas que dicen haber sido supervisores.Estábamos por abrir otro grupo y él era el que se nombraría como líder pero le mencione un par de cosas, creo que lo hice lo más cordialmente y le dije que no son predicaciones sino estudios los que damos en los grupos y que le bajara un poco a la voz pues la gente lo oiría, pues, su voz es bastante fuerte y, además, le dije que también al dar el estudio lo hacemos sentados. Él me respondió diciéndome que es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres y que a él el Espíritu lo guiaba y el no podía oponérsele al Espíritu, pues, El Espíritu lo tomaba y, además, me dijo que los grupos se iniciaron en El Salvador y allá así se hacen las cosas.Me pregunto entones si así son en El Salvador, pues, aquí cuando se anuncian como supervisores de El Salvador dejan muchísimo que desear.Después de esa conversación con este hermano se fue inmediatamente con la división que acaba de suceder aquí en mi ciudad e iglesia.’Mónica
Correos como éstos llegan por decenas a mi computadora. Todos expresan malestares con el sistema celular y errores que se cometen. A Mónica puedo decirle que la enseñanza de una célula no debe ser con gritos, ni todas las cosas que se ven en las predicaciones. Debe ser sencilla y clara no tratando de gritar o emocionar a la gente. La idea de estar sentados en la célula también es la correcta, pues, hace en ambiente no excluyente y familiar.Sobre éste ex supervisor debo decir que a pesar de tener aparentemente buenas intenciones estaba equivocado. Lo que sucede es que la iglesia ha atravesado por varias transiciones en el transcurso de su caminar en células. El error de mini culto en las casas fue erradicado hace algunos años al reconocerse que no favorecía el crecimiento. El problema es, que al igual que en cualquier transición, siempre hay personas que no están de acuerdo y siguen haciendo las cosas de manera incorrecta. Normalmente, son personas que terminan afectando negativamente sus células.De éste caso debemos aprender que siempre es importante apegarse a los principios y no hacer las cosas como nosotros creemos sino como es correcto. Y si deseamos hacer las cosas como queremos por favor no metamos al Espíritu Santo en nuestros desórdenes. Sino cuando fracasemos la gente pensará que Dios ha fracasado por la forma errónea de querer imponer nuestras ideas.Ante otras preguntas que hablan acerca de problemas en el trabajo celular lo mejor es que, sean primordialmente, comentadas a los supervisores locales, pues, ellos tienen la autoridad de solucionar el problema. Mientras que uno nada más puede opinar al respecto, ellos tienen la solución en sus manos. Con estoy no estoy diciendo que no me escriban para comentarme tales situaciones. Me pongo feliz cada vez que alguien me escribe y no deje de hacerlo, por favor, saber de usted es un premio para mí.Y usted ¿Qué puede decirle a Mónica
El nombre fue cambiado por confidencialidad.
CÉLULAS Y REUNIONES GENERALES DE ORACIÓN.
Por Henry Preza
Ese miércoles salieron buses de todos lados de la ciudad hacia el local principal de la iglesia. La reunión comenzaría a las siete de la noche y terminaría a las once, casi llegando a la media noche. El objetivo: orar. Levantar un clamor por las células y la congregación.El evento comenzó con la participación musical del grupo de la iglesia. Después hubo una ministración especial por un cantante invitado que en esta ocasión fue Joel Ruano. Él es un cantante cristiano local muy reconocido en el país y respaldado por la iglesia. A la vez él es miembro de la iglesia El Camino.Como tercer punto una predicación a cargo de uno de los supervisores llamado Iván Tejada. Las células de la iglesia se reúnen constantemente de ésta manera sólo para orar al Señor fervientemente. Es una manera de oración general y de comunión juntos. Por los menos unas cuatrocientas personas estaban reunidas ése día.Llegó el momento de la oración que estuvo a cargo del pastor de esa zona, que para ésta reunión era mi pastor de zona. Oró enfáticamente por el pastor principal, por las células, por los supervisores, por los proyectos de la iglesia. Reprendió en el nombre de Jesús toda enfermedad y declaró la solución de los problemas que aquejaban a los hermanos. La gente oró apasionadamente durante varios minutos. La oración concluyó con el Himno: ‘Recibe toda la Gloria’ que fue cantado por la banda musical AXCESO.Estas reuniones también tienen como objetivo reconocer el trabajo desempeñado por los hermanos. Se dan reconocimientos, regalos y menciones de las personas que más han sobresalido en los últimos meses. También se llama a los supervisores y se ora al frente por ellos.Después del evento, al final, la gente comparte un refrigerio y se dirigen a sus hogares.De ésta reunión aprendí cómo las células de la iglesia creen firmemente en la oración y la ponen como piedra fundamental de su trabajo. Tales reuniones de oración subsisten en todos los sectores de la iglesia.Algunos se reúnen por sectores a orar los días domingos a las cinco de la mañana. Otros lo hacen aún más temprano. Los supervisores dirigen estas reuniones. También hacen vigilias de zona todos los viernes y sábados.
UN VIAJE POR LAS REUNIONES DE LIDERAZGO
Henry Preza
Esperé a que comenzaran las reuniones de liderazgo. Me dirigí a nuestra reunión de supervisión. El pastor Pedro es el encargado de esta reunión.La reunión comienza a las 6:30 de la tarde. Uno de los supervisores dirige durante treinta minutos una oración por los grupos celulares. Para la zona del pastor Pedro la oracion es un factor importante para el éxito celular. En la oración la persona que dirigía incluía peticiones por los líderes, supervisores, pastor de zona. Pedía fervientemente junto a los demás supervisores por la salvación de las vidas y el respaldo de Dios para la iglesia, eventos y proyectos. También se ora por las familias de los líderes y por la conversión de sus vecinos.Al final de la oración se canta una alabanza y se sientan a esperar la intervención del pastor Pedro. El comienza con un saludo, después presenta los resultados de sus más de 100 células y por último da los resultados de las profesiones de fe, bautismos y capacitación de la semana anterior. Normalmente, hace una comparación de resultados y da algunas indicaciones sobre el trabajo realizado. Los supervisores le hacen preguntas, sugerencias o comentarios del trabajo celular. Se reportan nuevas células, comentarios acerca de algún líder o preguntas de algún evento.Al final del evento el pastor da anuncios y deja un espacio para anotar con nombre, edad y lugar de las profesiones de fe. Esto para darles seguimiento hasta convertirlos en líderes. Además, da la papelería para los líderes, supervisores de sector y zona. También, reparte la papelería que sirve para la recolección de ofrendas para los medios de transporte del domingo.Más adelante me daría cuenta que cada pastor de zona de la iglesia tiene diferentes formas de hacer esa reunión de supervisión y que cada uno de ellos presenta enfoques diferentes del trabajo celular. Esperaría hasta el siguiente lunes para conocer el trabajo del pastor Raúl. Después de los pastores de zona conocería como llevan las reuniones con sus líderes los supervisores.De esta reunión aprendí lo importante que es llevar la oración y los resultados dentro del sistema celular. La oración tiene como complemento la planificación según éste grupo de supervisores. Una gran escuela para todos aquellos que quieren mejorar su sistema celular y no saben cómo.
REUNIÓN DE LÍDERES.
Por Henry Preza
Después de la reunión con los pastores de zona los supervisores se reúnen con los líderes durante cuarenta y cinco minutos. Cuando el pastor Pedro Vinueza terminó su reunión me dirigí a la reunión de supervisión donde los líderes y colaboradores se reúnen con sus supervisores.El hermano Guillermo Acosta comenzó con una oración su reunión de líderes (Él es el encargado de supervisar 29 células con la ayuda de varios supervisores). Después de orar dio una enseñanza de liderazgo. Me fijé que había preparado material didáctico para repartirlo antes de comenzar (financiado por él mismo). Las enseñanza iba dirigida a reforzar la capacitación de líderes, pero, impartiendo la ‘Ruta del Líder’, un novedoso plan de estudios implementado en la iglesia desde hace unos meses. A pesar de ser un estudio para recién convertidos con el objetivo que sean líderes, él pretende que los líderes que habían sido capacitados en 9 semanas conozcan las 26 lecciones más recientes que se están impartiendo a los nuevos miembros de la iglesia.Después de dar dicho estudio, que en la vez que estuve presente era sobre los Orígenes de la Biblia Guillermo prosiguió haciendo una evaluación de los seis sectores que tiene a cargo. Me di cuenta que la gente tiene la oportunidad de preguntar, hacer sus sugerencias y opinar sobre lo que el supervisor está hablando. Después de la evaluación, Guillermo pasó a comentar las cosas que se hablaron en la reunión con el pastor de zona. Cuando ya faltaban unos cinco minutos para las ocho dio el tiempo a los supervisores de sector para que se reunieran con los líderes. Los supervisores tuvieron solamente unos diez minutos para hablar con sus líderes. Me pareció no correcto que se les diera poco tiempo, pero, al ver los resultados que se tienen en esta sub-zona llegué a la conclusión que no era un factor tan determinante. Tomando en cuenta que los supervisores de sector organizan en esta sub-zona actividades de comunión entre sus líderes, fuera de la iglesia, con lo que pretenden dar seguimiento al trabajo con ellos.En el trabajo celular no deben faltar varios aspectos: Evaluación, capacitación constante, libertad para expresarse, oración y buena comunicación entre los supervisores y líderes.Al final de la reunión se oró por la célula número veintinueve. Se puso ante el Señor al nuevo líder y a la vez, se presentó el supervisor nuevo ya que uno de los sectores había alcanzado su mínimo crecimiento (seis células) y se estaba partiendo ese mismo lunes en dos sectores de tres células. Después de orar por ellos la gente comenzó a despedirse.La reunión había sido una mezcla de crecimiento, enseñanza y evaluación.
CÉLULAS JUVENILES.
Por Henry Preza
Hasta hace poco, en muchas iglesias no había un trabajo responsable con los jóvenes. Sin embargo, dicha situación se va revirtiendo y hoy cada vez más grupos de jóvenes se involucran en diversas actividades de la iglesia.Hace unos días tuve la oportunidad de conocer un proyecto con células juveniles que se está llevando a cabo en una colonia. Dicha célula, es la primera, de una idea que piensa madurarse más hasta convertirse en un trabajo más amplio que involucre a más sectores.Al llegar a la célula, eran las dos de la tarde. El supervisor, me había invitado con mucha anticipación, a compartir una enseñanza sobre la sexualidad con los jóvenes presentes en el marco de una actividad especial para finalizar el año. La célula se desarrolló más temprano, pues, según el supervisor los jóvenes asisten más temprano y ellos notaron que cuando se hacía de noche la mayoría ponía pretextos.La líder comenzó con una oración breve. De primera mano pude notar que los únicos cristianos éramos tres (la líder, anfitriona y yo). Había unos quince jóvenes que evidentemente no eran cristianos. Un muchacho de unos 16 años, que se había dejado crecer el cabello estaba frente a mí. Un grupo de jóvenes con camisas y pulseras de Mauricio Funes (Candidato presidencial por el FMLN) se hicieron presentes antes que yo. Había una muchacha que llevaba una gorra con el signo de ese partido y a nadie le importaba que llegara así, según noté. Había uno que llevaba un nuevo testamento, de esos que reparten los Gedeones Internacionales, junto con una banderita del frente como separador.Después de la oración la líder cantó una alabanza. Decisión sabia, pues, de los jóvenes presentes nadie tendría la disposición de cantar, todos estaban interesados por el tema que se les había anunciado. Cuando supieron que yo hablaría hicieron un gesto de aprobación, pues, vieron que todos rondábamos por la misma edad o por lo menos me vieron joven. El menor tenía 11 años y los mayores 21 años.La temática de la enseñanza fue breve y trate que se diera de la manera clara. Leí una porción de la Biblia que sirviera como base para el tema de la sexualidad. Fue el relato sobre José huyendo de la esposa de Potifar. Todos los muchachos estuvieron atentos. Supe que habían hecho un sacrificio para asistir a la célula. Ellos le llamaban sacrificio a perderse el partido de fútbol del Barcelona y el Real Madrid, que sería transmitido a esa hora por un canal local. A pesar de todo el tema del partido preció ser secundario. Hoy es difícil encontrar jóvenes inconversos que prioricen la célula versus uno de sus entretenimientos.Durante la enseñanza se me interrumpió varias veces para hacer preguntas sobre el tema. Ellos dieron su opinión sobre algunas cosas que decía y al final se convirtió en un debate entre ellos mismos y nosotros. Al hablar de la masturbación, de la pornografía y de la fornicación surgieron otras preguntas más. Al final hicimos una oración para darle gracias a Dios por la enseñanza y se hizo un llamado para venir a Cristo Jesús.El desarrollo de la célula fue idéntico al de cualquier otra célula de la iglesia. Ellos siempre ocupan la Guía de Enseñanzas de las demás células, aunque a veces piden permiso para hablar de algún tema como el que se trato ese día. La líder trata de hacer dinámica la reunión y siempre los jóvenes preguntan. Además, hacen actividades como salidas a jugar fútbol y retiros. También, asisten a las actividades de jóvenes de la iglesia.A pesar que la idea de células juveniles en la iglesia no se ha madurado es algo en lo que debe trabajarse más para que puedan haber buenos resultados. Tal vés ese sea el siguiente paso. Abrir sectores de jóvenes y cientos de células. Que con la misericordia de Dios a nuestro lado así sea. Como primer tendríamos que hacer una guía de enseñanza juvenil y preparar un ejército de jóvenes para la labor del liderazgo.¿Puede sugerir alguna idea sobre trabajar con jóvenes en células? ¿Puede dar alguna sugerencia? ¿Cuál ha sido tu experiencia?
OTRO ESTILO DE REUNIÓN DE ZONA.
Por Henry Preza
Comenzaron puntualmente a las siete de la noche. La mayoría de los supervisores estaban presentes según pude constatarlo. Me quedé afuera del salón para no interferir con el trabajo celular que desempeñaban. Sin que ellos supieran cuál era mi idea al escucharlos podría tener una idea más realista de lo que se hace en las reuniones que los pastores de zona tienen con sus supervisores.Casi todos tenían sus corbatas, un cuaderno de apuntes y sus Biblias a la mano. El pastor Raúl recibió a sus supervisores en la entrada antes de comenzar la reunión. Después se quedó hablando con un grupo de supervisores antes de comenzar la reunión. Ellos tienen un evento de zona en el estadio local para los últimos días de diciembre de éste año 2008.Después de la reunión de los supervisores el pastor Raúl se reúne unos cinco minutos con los diferentes grupos de líderes para darles una palabra de motivación para la semana que viene. Pero, en la reunión de supervisión, después de una escueta evaluación de los datos pasó a tratar puntos importantes de la situación de sus células.Esta zona tiene más de 145 células y una asistencia mayor a 2,000 personas. Pude entender que el pastor de zona visita las células y se reúne con los sectores que tienen mayor necesidad. También, tienen como zona un proyecto de ayuda humanitaria a través de distribución gratuita de alimentos.El pastor se centró, en la ocasión que estuve presente, en el tema de motivación. Varias veces repetía a sus supervisores: ¿Ha motivado a sus hermanos? Con esto me imagino que buscaba despertar la conciencia de sus supervisores.Al final habló acerca de los temas de ‘LA ESCUELA DE LIDERAZGO.’Él está impartiendo estos temas para que los supervisores sean capaces de transmitirlo a sus miembros y recién convertidos. Los supervisores tomaban nota de lo que él decía y las ideas que brindaba. Después se salió a la reunión con los líderes y cada supervisor buscó su equipo de trabajo.Pude entender que cada pastor de zona es libre de hacer su reunión de la manera que quiere. Aunque siempre hay un factor determinante que no se puede olvidar: la Evaluación.
CAPACITACIÓN PARA EL ESTUDIO DE LA GUÍA.
Por Henry Preza
Supe con anticipación que en la zona del pastor Raúl , mientras él está con los supervisores, los líderes aprovechan junto a uno de los supervisores para estudiar la guía de enseñanza semanal que se usa en la iglesia para cada reunión de sábado.Me acerqué al lugar de la reunión. Eras las 6:15 y ya estaban la mayoría de los asistentes. Todos eran líderes y estaban la mayoría. Todos, casi, sin excepción, portaban la Guía Trimestral de Estudios de la Iglesia. Junto a la guía un cuaderno que según me dijo un líder no sólo es una costumbre sino una obligación de cada líder. ‘Tenemos que apuntar los datos y todo lo de éste día para transmitirlo con claridad a los miembros de la célula’ me dijo el líder.A las 6.35 p.m. llegó el supervisor de sub-zona Marcos Guevara. La gente que estaba platicando guardó silencio y las personas que estaban afuera entraron para escuchar el tema de ese día.
Marcos cree que el líder debe ser capacitado constantemente. Por eso, fue él quien sugirió que en lugar de los líderes esperar a los supervisores sin hacer otra actividad se les diera algún tipo de capacitación. En el caso de la otra zona (la de mi pastor de zona) la gente se va a orar al local principal mientras llega la región con los supervisores. Marcos también cree que los líderes deben ser evaluados. Él mismo recientemente evaluó a sus líderes con un EXAMEN BÁSICO DE LA BIBLIA que tenía preguntas acerca de cosas elementales del Antiguo y Nuevo Testamento. Esto le da una idea clara acerca de qué cosas deben mejorarse y enfatizarse en el aprendizaje de los líderes.Esta reunión se desarrolló de forma sencilla. El encargado comenzó saludando a los asistentes y dio algunas palabras referentes al trabajo celular con el propósito de preparar el ambiente de reunión. Esto hace que los líderes focalicen su atención a lo que se hablará. Si se comienza de una vez la gente puede comenzar no escuchando, pues, no estaban concentrados lo suficiente. Cada lunes, Marcos da consejos acerca del uso de la guía. Él mismo es una persona que se capacita constantemente. Después de los consejos (que todo junto dura unos siete minutos) se hace una oración.Se comienza con el Titulo de la enseñanza y se va desglosando cada parte de la Guía, pero, se hace de manera amplia y profunda. Él encargado trata de dar toda la información posible de tal manera que la gente tenga material para llevar a sus células los días sábados (que es cuando se hace la reunión de célula por lo menos en esta ciudad).¿Por qué dice esto la Guía? ¿Qué se entiende con éste pasaje? ¿Cómo aplicarlo a mi vida y la de los oyentes? ¿Qué errores se pueden cometer en esta enseñanza? Estas preguntas y otros elementos son los que se tratan en ésta reunión que dura un poco más de cuarenta minutos.Cada uno de los lectores puede usar lo que le convenga e incluso sugerir algo más. ¿Qué otra cosa haces tú en tu reunión? ¿Qué ideas puedes darnos?
ERRORES COMUNES EN LAS CÉLULAS
Por Henry Preza
En mi viaje final por los grupos celulares también pude darme cuenta de varios errores generalizados en muchas de las células. A pesar de combatirse mucho tales errores se hace necesario seguir peleando contra ellos, pues, siguen siendo un obstáculo dentro del sistema celular de la iglesia. Menciono algunos de esos errores, que son muy reincidentes y no se les presta la atención adecuada:
CÉLULAS SIN PLANIFICACIÓN: Sectores enteros no tienen reuniones de planificación. Los que tienen suelen no apegarse al trabajo de una reunión de planificación. Cada quien la hace como quiere. Algunos la ocupan para orar, para platicar y otros hasta para cenar, pero, hace falta un mejor control de la reunión de planificación donde hay y de disciplina donde no hay. Observe que varios supervisores se hacen los desentendidos ante esto y dicen: ‘No, hermano, no les podemos decir nada, pues, así son ellos.’
SUPERVISORES ACAPARADORES: Hay sectores grandes que no quieren ser multiplicados. Esto también se da en sub-zonas. No quieren partirse, muchos de ellos, pues, piensan que no hay nadie más capaz que ellos como para tener el mismo puesto y quieren seguir siendo grandes en cantidad. A pesar que pude constatar la mala supervisión que hacen siguen con sus muchas células sólo para seguir siendo grandes. Sólo se quedan en palabras, pero, de tan capaces que se creen que ya son incapaces para hacer bien su trabajo.
EL SUPERVISOR AUSENTE: Otro error que debe erradicarse es con la supervisión. Pude notar muchos supervisores que se ausentan a las reuniones celulares o a la iglesia sin una razón de peso ‘Si ellos lo hacen, porqué no yo’ me dijo uno de ellos.
UN SUPERVISOR EN UNA CÉLULA: También hay supervisores cubriendo células y esto está mal. Pues, ¿Cómo puede ser supervisor alguien que no supervisa?
QUEJAS DE LA GENTE: De treina personas entrevistadas de diferentes lugares e iglesias 22 se quejan de qué los pastores no se involucran, que no están con ellos, que son muy serios, que no saben escuchar, que nunca van a una célula. También se quejan que los pastores les ofenden o les tratan pesadamente. Algunos creen que la falta de involucramiento de los pastores incide en que no haya tanto crecimiento.
De paso no digo esto con el próposito de acusar a alguien sino para que cada uno haga una evaluación acerca de su trabajo y se vean aquellas cosas que pueden estar mal.De esta manera terminamos la serie de crónicas sobre grupos celulares y si necesita ampliarse más sobre el sistema celular le invitamos a visitar nuestro sitio http://guiaparacelulas.blogspot.com
SUPERVISOR: UN EJEMPLO DE INICIATIVA
Por Henry Preza.
Dentro del sistema celular el papel de los supervisores es fundamental para el buen desempeño de las células debido a que sobre ellos recae la responsabilidad de cada célula que está bajo su cobertura.
El supervisor debe tener iniciativa, no esperar a que otros tomen las decisiones que él debe tomar ni tampoco atenerse a que otros hagan el trabajo que él debe hacer.
Tener iniciativa significa prever cualquier problema antes que éste suceda. En algunas ocasiones se da problemas en las células que el supervisor podría haber solucionado si hubiera previsto a tiempo la situación. Algunos aunque se dan cuenta de ello no lo hacen por medio a que la situación se salga de control.
Las células de nuestra iglesia se diferencian de las demás por su iniciativa. Las mejores células siempre son las que tienen la mejor supervisión. Los supervisores organizan ayuda a algún necesitado de los miembros de la célula y no esperan que la persona se encuentre en una situación extrema. Están atentos a las personas de su comunidad, y si se sabe que hay alguien enfermo, el supervisor motiva a los de la célula cercana a que vayan a visitarla aunque no sea miembro de alguna célula. El líder trabaja en conjunto con su supervisor, cuando alguien de la célula se cambia de localidad no se quedan sólo viendo, con iniciativa averiguan donde vivirá la persona y remite el nombre al supervisor y líder de ese lugar. De esa manera se conserva el sistema aún con cualquier vicisitud que pueda aparecer.
La falta de iniciativa en el supervisor hará que no haya visión en los demás líderes bajo su cargo. Aún así en algunas ocasiones algunos líderes suelen mantener la iniciativa, sobresaliendo más que el supervisor y sosteniendo la obra celular.
El dogma que el supervisor es el que anda regañando de célula en célula debe ser derribado. El supervisor es encargado de motivar y animar a hacer bien el trabajo aconsejando, animando y orando por los miembros de la célula. El supervisor no debe dejar sus palabras nada más en el rango de las palabras. Debe actuar con iniciativa e ir adelante dando el ejemplo.
La iniciativa implica siempre estar cerca de los líderes y ayudarles en lo que sea necesario. Si un líder está enfermo el supervisor atiende la célula, y oran por él. Aunque un buen líder siempre tiene alguien que sea su repuesto, que viene a ser el asistente de líder. Por lo menos, eso es lo que hace un líder con iniciativa.
Un supervisor con iniciativa anda en busca de nuevos lugares donde se puedan plantar células y a la vez busca diligentemente quién puede ser un candidato a líder o a supervisor, pues, alguien con iniciativa sabe que él no será eterno, y que el ministerio celular irá creciendo para lo que él debe estar preparado. Note que si bien es cierto algunas atribuciones pertenecen al líder o al pastor de zona, él no descansa en hacerlo también, pues, su sentido de previsión le hace andar alerta para que al momento de presentarse las circunstancias saber que hacer.
Un supervisor con iniciativa no lleva sus células a la deriva, donde le apunta la nariz sino que tiene un plan de trabajo semanal, mensual y trimestral. En eso consiste también la iniciativa..
Normalmente los supervisores sin iniciativa son los que nunca avanzan, siempre están esperando que los líderes hagan el trabajo o incluso le sirvan a él, nunca tienen un plan de trabajo y por consiguiente carecen de una meta. Si en caso las células de su sector o zona(como usted le llame) sobrevivan lo cierto es que a la larga otro tomará su lugar.
SUPERVISOR CELULAR CREATIVO
UN SUPERVISOR CELULAR CREATIVO.
Por Henry Preza.
Normalmente, un supervisor celular ha sido a la vez un líder exitoso. En nuestra iglesia no hay supervisores que no hayan multiplicado su célula varias veces. Los supervisores deben salir de los líderes más sobresalientes.
Por esta razón un supervisor debería ser lo suficientemente creativo como para no dejar que las células a su cargo se estanquen. Debe dar ideas a sus líderes, sugerir, animar, visualizar acciones nuevas en cada célula. Ser creativo. Pensar siempre en que más se puede hacer para que las vidas sean transformadas con el poder de Jesús.
Siempre he dicho que el modelo celular no es algo monótono. También no podemos aplicar las técnicas de otras iglesias celulares idénticamente dentro de nuestras iglesias. Lo mejor es siempre tomar los principios, pues, los principios pueden ser aplicados en cualquier tiempo y lugar.
La creatividad no solo es algo que le corresponde al Pastor. Un supervisor pede ser creativo con su sector. Por supuesto, respetando los principios.
El supervisor tiene que estar en constante oración delante del Señor diciéndole qué más se puede hacer por su obra, qué necesitan los líderes, qué se puede hacer por los miembros de la célula. No se trata de copiar las ideas de otro, aunque si son buenas se pueden hacer. Pero, a Dios le gusta lo que se hace para él con creatividad, con exclusividad, con entrega.
Dice la Enciclopedia Encarta acerca de la creatividad: “Creatividad, capacidad de inventar algo nuevo, de relacionar algo conocido de forma innovadora o de apartarse de los esquemas de pensamiento y conducta habituales.[1][1]”
Un supervisor creativo ve las cosas desde nuevos ángulos, es decir, es flexible, se aparta de los planteamientos rígidos, no es conforme con ser igual a todos. Trata de ser único, y es que en realidad Dios no quiere que nosotros seamos imitación de otros sino que desarrollemos nuestra personalidad e ideas. Un amigo mío define creatividad como desarrollar buenas ideas que vayan en contra de la corriente normal de las cosas. Estoy de acuerdo en eso porque ser creativo no implica hacer cosas malas sino cosas buenas que a nadie se le ocurren.
Un elemento importante de la creatividad es la sensibilidad del supervisor. Uno debe procurar la sensibilidad. Cuando alguien es sensible no les difícil entender el porqué de las cosas y darle soluciones integrales. La sensibilidad se desarrolla con el tiempo y el preocuparse por los demás.
Las mejores obras que se han hecho a través de la historia han sido las más creativas, las que han surgido en momentos en que ya no se esperaba nada, en esos momentos urgieron personas creativas que hicieron algo relevante.
UN SUPERVISOR CELULAR AMIGO DE SUS LÍDERES.
Por Henry Preza.
Recomiendo a los supervisores de células ser verdaderos amigo de sus líderes. El compañerismo real que brindan los amigos debe ser una característica de los supervisores.
Un amigo comprende. Igual el supervisor debe comprender a sus líderes. Recuerde que todos somos imperfectos y tenemos ideas diferentes. Cuan necesario es mostrarles comprensión cuando más lo necesitan. Un líder no necesita quien le esté acusando, es mejor alguien que comprenda, pues, podrá ayudar mejor que una persona que sólo ofende y es áspero con sus palabras.
Un amigo confía. Igual un supervisor debe darles confianza a sus líderes. Deje que ellos trabajen con cierta libertad. No deje que lo vean como una persona que no puede confiar ni en los más mínimos detalles. Cuando uno confía en las personas puede sacar de ellos el mejor potencial. Usted no sabe de lo que sus líderes son capaces si les da un poco de confianza.
Un amigo respeta. Evite ser alguien irrespetuoso con sus líderes. Sepa tener confianza, pero, bajo el margen del respeto. Recuerde que usted tiene que ser ejemplo con ellos. Pero, si usted es irrespetuoso, lo más probable es que ellos se vuelvan irrespetuosos con usted.
Un amigo escucha. Un amigo sabe escuchar aunque no esté de acuerdo. Los supervisores no deben ser intolerantes ni tampoco evasivos. Sea abierto para escuchar, no se muestre como alguien que no es capaz de escuchar. Eso hace que se pierda la confianza en su supervisor.
Un amigo es fiel. Los supervisores son fieles a sus líderes. Si usted no es fiel a ellos, tampoco lo serán con usted. Es dañino que un supervisor ande denigrando a sus líderes con otras personas. Lo más probable es que le paguen con la misma moneda.
Un amigo sabe aconsejar. No estoy diciendo que un supervisor no tenga que hacer algo cuando las cosas estén saliendo mal. Igual que los amigos usted tiene que exhortar, animar, aconsejar cuando las cosas no estén saliendo bien. U amigo sabe decir lo que no le parece, y no lo hace peleando; Sino que la verdadera amistad le hace decir las cosas sin ofenderse. Ese es el equilibrio que los supervisores deben lograr.
El trabajo celular es delicado. Tras de cada supervisor hay una gran responsabilidad que no puede ser dejada de lado. Uno como supervisor tiene que ser conciente en que la gente no quiere un gruñón sino alguien en quien confiar.
TRATANDO ADECUADAMENTE AL LÍDERAZGO CELULAR.
Por Henry Preza.
Como ya he repetido varias veces el liderazgo es una parte fundamental dentro del sistema celular. Lamentablemente, en algunas ocasiones no se les da el valor que les corresponde.
Como supervisor o pastor de zona no trate a sus líderes como servidores ni como sus esclavos. Recuerde que somos partes diferentes del cuerpo de Cristo y como tales necesitamos los unos de los otros.
Por lo menos hay cinco cosas que todo supervisor o pastor debe hacer para tratar adecuadamente a sus líderes celulares.
1. Fomente un liderazgo original: Ame a sus líderes como son. No quiera compararlos ni hacerlos igual que usted. Su deber es que ellos se conviertan en líderes, pero, no como usted. Haga que se conviertan en líderes originales. Que aprendan a desarrollar sus propias cualidades basados en sus características propias. Cuando ellos vean que usted los ama como son, querrán mejorar lo que ya tienen de Dios en ellos. Pero, si usted constantemente les está achacando cosas siempre se sentirán inferiores y por consiguiente no serán originales, pues, no se sentirán bien consigo mismo.
2. Capacítelos constantemente: Otros aspecto que define el trato adecuado hacia sus líderes es el tipo de capacitación que reciben de usted. Manténgase en constante aprendizaje y procure que sus líderes sigan sus pasos. Que sea así. Cada día fórmelos en un aspecto nuevo. Cuando se reúna con ellos procure no perder el tiempo hablando cosas insensatas ni improductivas. Que de su boca salga una formación constante hacia ellos. Los líderes serán lo que usted les enseñe. Sino les enseña nada después no reclame, pues, no habrán resultados.
3. Felicítelos seguido: Un líder para estar motivado necesita saber lo que está haciendo bien. El encargado de un sector debe ser cuidadoso en animar a sus líderes para que estos hagan bien las cosas. Cuando hagan las cosas correctamente déles las gracias, felicítelos, hágales ver la recompensa que de Dios obtendrán. Aunque las palabras que usted puede darles no sean materiales el recibirlas puede darles motivación. Aunque la verdadera recompensa venga de Dios la verdad es que necesitan saber que alguien los apoya en sus acciones y éxitos.
4. Anímelos a buscar otros líderes: Como supervisor o pastor procure que sus líderes se sientan totalmente involucrados con el trabajo de su iglesia. Que ellos sean reclutadores de nuevos líderes. Que no dejen ni un momento de trabajar por el liderazgo celular. En verdad, todo líder que se siente involucrado fácilmente anima a otros a esta tarea.
5. Haga lo que quiera que ellos hagan: Finalmente, parte del buen trato a sus líderes es no actuar con injusticia. Vaya adelante en todo proyecto e idea que usted les plantee a ellos. El ser ejemplo será fundamental para que sus líderes le obedezcan y le crean. Pero, si usted les pide cosas que ni siquiera usted es capaz de llevar ellos no pensarán que usted es alguien comprometido. Antes de pertenecer a la iglesia donde estoy actualmente yo asistía a otra iglesia que trabajaba con células. Recuerdo que los líderes hablaban mucho del pastor de ese entonces. El problema era que él pedía mucho, pero, no hacía nada. Usted puede gritarles a sus líderes, pero, eso no le funcionará. Ellos quieren ver en usted un ejemplo.
Como usted puede notar el trato adecuado a los líderes no sólo tiene que ver con cuestiones de palabras sino de acciones personales que usted tome. No sólo se trata de ser amable con ellos sino de hacer todo lo posible para que ellos sean mejores. Usted puede ser amable pero no ejemplar. Puede felicitarlos pero no mejorarlos con capacitación constante. Tiene que ser algo integral.
SUPERVISOR: UN EJEMPLO DE INICIATIVA
Supervisor: Un ejemplo de Iniciativa
Por Henry Preza.
Dentro del sistema celular el papel de los supervisores es fundamental para el buen desempeño de las células debido a que sobre ellos recae la responsabilidad de cada célula que está bajo su cobertura.
El supervisor debe tener iniciativa, no esperar a que otros tomen las decisiones que él debe tomar ni tampoco atenerse a que otros hagan el trabajo que él debe hacer.
Tener iniciativa significa prever cualquier problema antes que éste suceda. En algunas ocasiones se da problemas en las células que el supervisor podría haber solucionado si hubiera previsto a tiempo la situación. Algunos aunque se dan cuenta de ello no lo hacen por medio a que la situación se salga de control.
Las células de nuestra iglesia se diferencian de las demás por su iniciativa. Las mejores células siempre son las que tienen la mejor supervisión. Los supervisores organizan ayuda a algún necesitado de los miembros de la célula y no esperan que la persona se encuentre en una situación extrema. Están atentos a las personas de su comunidad, y si se sabe que hay alguien enfermo, el supervisor motiva a los de la célula cercana a que vayan a visitarla aunque no sea miembro de alguna célula. El líder trabaja en conjunto con su supervisor, cuando alguien de la célula se cambia de localidad no se quedan sólo viendo, con iniciativa averiguan donde vivirá la persona y remite el nombre al supervisor y líder de ese lugar. De esa manera se conserva el sistema aún con cualquier vicisitud que pueda aparecer.
La falta de iniciativa en el supervisor hará que no haya visión en los demás líderes bajo su cargo. Aún así en algunas ocasiones algunos líderes suelen mantener la iniciativa, sobresaliendo más que el supervisor y sosteniendo la obra celular.
El dogma que el supervisor es el que anda regañando de célula en célula debe ser derribado. El supervisor es encargado de motivar y animar a hacer bien el trabajo aconsejando, animando y orando por los miembros de la célula. El supervisor no debe dejar sus palabras nada más en el rango de las palabras. Debe actuar con iniciativa e ir adelante dando el ejemplo.
La iniciativa implica siempre estar cerca de los líderes y ayudarles en lo que sea necesario. Si un líder está enfermo el supervisor atiende la célula, y oran por él. Aunque un buen líder siempre tiene alguien que sea su repuesto, que viene a ser el asistente de líder. Por lo menos, eso es lo que hace un líder con iniciativa.
Un supervisor con iniciativa anda en busca de nuevos lugares donde se puedan plantar células y a la vez busca diligentemente quién puede ser un candidato a líder o a supervisor, pues, alguien con iniciativa sabe que él no será eterno, y que el ministerio celular irá creciendo para lo que él debe estar preparado. Note que si bien es cierto algunas atribuciones pertenecen al líder o al pastor de zona, él no descansa en hacerlo también, pues, su sentido de previsión le hace andar alerta para que al momento de presentarse las circunstancias saber que hacer.
Un supervisor con iniciativa no lleva sus células a la deriva, donde le apunta la nariz sino que tiene un plan de trabajo semanal, mensual y trimestral. En eso consiste también la iniciativa..
Normalmente los supervisores sin iniciativa son los que nunca avanzan, siempre están esperando que los líderes hagan el trabajo o incluso le sirvan a él, nunca tienen un plan de trabajo y por consiguiente carecen de una meta. Si en caso las células de su sector o zona(como usted le llame) sobrevivan lo cierto es que a la larga otro tomará su lugar.
jueves 4 de junio de 2009
SUPERVISOR: MÁS QUE MANDAR, SERVIR
Por Henry Preza.
Dijo el Señor Jesús: “Pero entre ustedes no debe ser así. Al contrario, el que quiera hacerse grande entre ustedes deberá ser su servidor.” Mateo 20:26
Lamentablemente, estás palabras del Señor Jesús son muy poco tomadas en cuenta a la hora de servir a Dios. A pesar que ya pasaron dos mil años desde que esto fue dicho algunos cristianos siguen teniendo la idea que el mayor es el que es servido y ostenta de muchos privilegios. Grave error.
En cuanto al ministerio celular las palabras de Jesús siguen siendo muy acertadas. Los supervisores eficaces no son los arrogantes ni tampoco los que se andan exhibiendo, mandando y gritando, imponiendo y juzgando a todos.
Un buen supervisor es el que sirve a los demás. No vea su posición como ser más sino como ser menos. Eso le hará servir de mejor manera, pues, cuando uno se cree grande tiene los ojos cerrados para servir, pero, cuando se es humilde hay más fácilmente amor por el prójimo.
Sirva a sus líderes en todo lo que sea necesario. Si tienen problemas para entender la enseñanza de la guía, instrúyalos usted personalmente. Dedíquese a ayudar a todos en lo que sea necesario. Un conocido escritor dijo: “LA GENTE NO SE INTERESARÁ EN TI A MENOS QUE TÚ TE INTERESES EN ELLOS.” Dicho por J. Maxwell.
No hay nada de mayor beneficio para la obra de Dios que servir a nuestros prójimos. Tus líderes, anfitriones y colaboradores sabrán que tú te interesas por ellos en la medida en que tú te intereses realmente por ellos. Pero, dedícate a servir. Ese es el trabajo de mayor honra que todo ser humano puede realizar.
Invierte oración cada día delante de Dios por ellos. Invierte dinero y tiempo en ellos. Ayúdales a sus necesidades en la medida de lo posible. No permitas que la petulancia entre en ti porque eso te hará un supervisor que la gente desobedezca y no quiera por nada del mundo seguir.
El papel del Supervisor además de ser de orientación es una oportunidad para servir a otros. Joel Comiskey dice que muchas veces el trabajo de los supervisores es menor al del líder. Estoy de acuerdo, pero, sólo cuando el Supervisor no se dedica a servir a su prójimo como a sí mismo. Usted no sea de los supervisores que se encuentran buscando elogios y que la gente haga las cosas bien mientras usted está dormido. Dedíquese a servir a su prójimo, que los líderes vean que usted es alguien dedicado al servicio de los demás.
Tal vés lo que usted no ha entendido es que el supervisorado de células es una posición de liderazgo. Usted simplemente es otro líder. El LIDER-SUPERVISOR que está encargado de servir y ayudar a hacer las cosas bien a sus demás hermanos igual que usted.
Usted debe decidir que tipo de supervisor quiere ser. Si es de los que no aman a la gente y aún quiere que todo lo que sus líderes hagan sea lo mejor usted está perdido, es digno de lástima y no vale la pena seguirlo. Es un daño para la obra de Dios.
Se dice que en la época romana el éxito de mantener el reino no estaba en los mandos altos, quienes eran unos pervertidos y desgraciados, sino que se encontraba en los mandos medios, los centuriones, que eran personas honestas y rectas, e incluso algunas temerosas de Dios. HECHOS 10:1
Estos mandos medios fungían un papel de supervisión dentro de Roma. Eso les daba el éxito. Que en lugar de ser mandamases eran buenos servidores. ¿Cómo están los mandos medios en su iglesia? ¿Se dedican a servir o a imponer? Averígüelo usted.
EL LÍDER, COMPARTIENDO EL MISMO SENTIR CON SUS MIEMBROS.
Por Henry Preza.
Elemento preponderante dentro del trabajo celular. Nadie trabajará con excelencia sino se logra poner de acuerdo con los miembros de su célula. Sucede que algún líder puede tener buenas ideas, pero, no tener el apoyo de sus miembros. Lo más probable es que no tenga buenos resultados aunque tenga buenas ideas.
Otro líder podría estar fallando en la percepción de las cosas. En ese caso sus relaciones podrán parecer una contradicción y constantes problemas.
El líder debe visualizar el estado de sus miembros y solidarizarse con ellos. Debe compartir la visión de la iglesia y hacerla de la célula su pasión. Es bueno que se mantenga la unidad en la célula. No es posible tener una célula exitosa si se está dividido contra sí mismo.
El Señor Jesús compartía el mismo sentir con sus seguidores. Su tiempo estuvo lleno de injusticia social y desigualdad. Jesús no cerraba su mirada sino que estaba con los pobres y pecadores para darles salvación.
He comprendido que en una célula debe haber un mismo sentir en dos aspectos. En cuanto a la labor evangelizadora y en cuanto a metas. No se puede ignorar la situación espiritual de los que viven alrededor ni tampoco la meta de abrir más células.
El miembro debe sentir amor y pasión por los perdidos. Debe procurar que las vidas conozcan al Señor. No estará tranquilo si el Señor no salva a alguien en la celebración de célula. Este sentir es el mismo en el líder que con el ejemplo da un incentivo a los demás hermanos.
Si una célula sólo existe para obtener datos estadísticos o lograr una satisfacción personal en verdad se está muerto y se pierde el verdadero valor de la célula. Qué valor habrá en una célula si no se tiene amor por los perdidos. Puede ser que no se salga a predicar con tratados a las calles, ni se hagan grandes eventos evangelizadores, pero, la célula no se debe descuidar. En verdad las reuniones en las casas son nuestro mayor recurso, y más eficiente, de evangelización de los perdidos. La razón por que digo esto es porque en la célula se puede dar seguimiento con mayor eficacia a los convertidos. La evangelización celular es ordenada y no va a la deriva como suele ser la evangelización al azar en la que no se lleva ningún control.
Sin embargo, no podemos evangelizar en una célula sin tener metas, pues, las metas hacen que se trabaje con objetivos claros. He conocido líderes que saben evangelizar, pero, van como barcos a la deriva. El no tener metas suele ser motivo para descuidar los resultados. El tener una meta hace valorar mejor los resultados.
En nuestra Misión tenemos un lema: “Cada líder debe generar otro líder.” Esto es así porque cuando un líder lleva como perspectiva preparar otro líder se asegura el crecimiento celular. Un líder más es una célula más, una célula más es llegar a más personas, llegar a más personas es evangelizar con mayor eficacia.
En estos lineamientos debe procurarse mantener el mismo sentir dentro de la célula. Debe existir unidad de propósito, de pensamiento. Las acciones deben procurarse en conjunto, con el consentimiento de todos. Este es un consejo útil para cada líder celular.
PODER Y AUTORIDAD
Por Henry Preza.
Existe Una diferencia muy marcada entre lo que es poder y lo que es autoridad. Lamentablemente, las personas suelen confundirse al usar estos términos. Elementalmente, el poder es conferido, mientras que la autoridad es ganada. Cuantos jefes y líderes tienen poder conferido, pero, no han sabido ganarse la autoridad entre sus subalternos. Sin duda, la falta de autoridad es el peor fracaso. ¿De qué sirve tener poder si nadie obedece?
Su aplicación en el sistema celular también es una realidad. Las iglesias celulares más grandes del mundo entienden muy bien esto. Esa es la razón por la que para llegar a ser supervisor de células o pastor de zona se busca a las personas que hayan multiplicado más sus células.
En la iglesia, por ejemplo, se elige entre los líderes más destacados para ascenderlos a otro cargo dentro del sistema celular que tienen. Pero, ¿Cuál es el objetivo de todo esto? La experiencia nos dice que una persona hace un mejor trabajo y es más fácilmente reconocido por los demás cuando se ha ganado la autoridad a base del ejemplo.
El supervisor debe ser el líder de la célula madre de dónde salieron las demás células. Aunque, no estoy diciendo que de manera absoluta así debe ser. Porque existen ocasiones en que por diversas circunstancias esa persona no puede ser el supervisor, o funge mejor como líder, por lo que no es conveniente hacer ese tipo de cambios.
Sin embargo, sí sería una locura poner gente no destacada y sin autoridad en posiciones de poder dentro del sistema celular. Estas personas deben ser hombres o mujeres que se hayan ganado nivel de autoridad entre la gente aún sin tener la posición.
Ganarse la autoridad es algo que lleva trabajo y tiempo. Perderla es muy sencillo, y en el momento que ésta se pierde quizá jamás se recupere. Para la gente tú puedes tener autoridad ganada, pero, no pienses que están ciegos por ti. Si haces algo incorrecto no correrán a seguirte, por lo menos los que estén en sus cinco sentidos.
Un supervisor celular pierde la autoridad cuando alberga pecados ocultos. La gente no querrá ni siquiera verte, pues, para ellos tú no serás nada más que un sinvergüenza. Otro aspecto por el que perderás tu credibilidad es el orgullo, pues, la gente está dispuesta a escuchar a alguien humilde. Al orgulloso hasta Dios lo ve de lejos.
Tal vés tu eres un buen supervisor, pero, aún así no sientes que te has ganado la autoridad de la gente de tus células. Lo único que puedes hacer es tener paciencia. La autoridad se gana a través del ejemplo, y éste surge con el pasar de los días, meses o quizá años. Pero, cuando al fin la ganes sólo tú mismo podrás botarla. Podrán levantarse miles de desacreditadores, pero, aún así sólo tú podrás perder la autoridad por tu propia cuenta, nadie más podrá arrebatártela.
Algunos supervisores escriben a esta columna electrónica diciendo cómo pueden hacer para ganarse el respeto de sus líderes, pues, tienen conflictos constantemente, y no saben cómo superarlos. La manera no es peleando, ni defendiéndose, sino a base del ejemplo. En lugar de querer correrlos gánelos con su ejemplo.
Cuando comenzaba como supervisor tuve dos jóvenes líderes que me hacían la vida imposible. Trataban de estorbar todo lo que hacía, y a la vez ellos no hacían nada. Otras personas se negaban a tener un supervisor muy joven. Hubo momentos en que eso se volvía desesperante. En esas circunstancias le escribí a un pastor, quién me dijo en una respuesta breve, pero, concisa: “La autoridad se gana con el ejemplo, sea ejemplo de ellos y saldrá adelante.” Recuerdo muy bien esas palabras porque al fin entendí que en el sistema celular no había ninguna “varita mágica” para que las cosas funcionarán bien, todo lo que se lograba era a base de la persistencia y la búsqueda de Dios. Lo que él me dijo fue cierto. Al pasar de los días la marea alta bajo y todo estaba como que nunca había pasado nada. En pocos días mis líderes habían multiplicado sus células al 100%.
Así que, supervisores celulares, gánense la autoridad. Esa es la mejor manera de hacer las cosas. Entonces, no necesitarás imponer, gritar ni ofender a nadie. Simplemente, las harán porque saben que hablas con autoridad.
Exactamente así era como lo hacia nuestro Señor Jesús. La Biblia dice: “Cuando Jesús terminó de decir estas cosas, las multitudes se asombraban de su enseñanza, porque les enseñaba como quien tenía autoridad, y no como los maestros de la ley.”[1][1] ¿Qué es mejor? ¿Poder o autoridad?
OBSTACULOS EN EL SISTEMA CELULAR.
Por Henry Preza.
El sistema celular es el método de Dios para el evangelismo eficaz. Como ya hemos visto la iglesia primitiva se reunía en las casas. Esa era la manera en que ellos trataban a las miles de personas que semanalmente llegaban a los pies del Señor.
Sin embargo, el que sea el método de Dios no deja exentas a las iglesias de enfrentar ciertos obstáculos. En la obra de Dios siempre aparecerán obstáculos que habrá que ir superando. Usted conocerá algunos de ellos. Quizá entre estos puntos se encuentra el origen por el cual usted no tiene resultados en el sistema celular de su iglesia. La palabra de Dios dice: “…Las moscas muertas apestan y echan a perder el perfume.” Eclesiastés 10:1.
Es un hecho que cosas pequeñas traen consecuencias enormes. Un pequeño error más otro dan como resultado crisis enormes. Aparentemente estos errores no son nada. Hasta puede ignorarlos. Pero, la verdad es que pueden matar su sistema celular. Conozcamos siete obstáculos del sistema celular:
1. PECADO EN LAS CÉLULAS: Uno de los obstáculos más grandes que la obra de Dios en las células enfrenta es cuando hay pecado en uno de los miembros de la célula. Un líder no ejemplar en lugar de ayudar al evangelio lo denigrara con su testimonio. La gente dejará de asistir a su célula, comenzará a divulgarse el pecado y eso causará decepción en las personas. El Señor ama la santidad. Él no está de acuerdo con el pecado en sus servidores.
Un servidor de Dios en pecado en lugar de servir a Dios se vuelve siervo de Satanás. Pablo decía: “Para nosotros, el motivo de satisfacción es el testimonio de nuestra conciencia: Nos hemos comportado en el mundo, y especialmente entre ustedes, con la santidad y sinceridad que vienen de Dios. Nuestra conducta no se ha ajustado a la sabiduría humana sino a la gracia de Dios.” 2 Corintios 1:12 (Lea 1 Tesalonicenses 4:7)
Un servidor de Dios se siente satisfecho cuando cumple las exigencias de Dios. Cuando un líder o colaborador está en pecado sólo afecta la obra del Señor. Un pastor debe ser cuidadoso en esos detalles. Si él permite acciones indecorosas en sus células Dios no permitirá resultados en las células.
2. FALTA DE INVOLUCRAMIENTO: Involucre a su gente, que todas las personas comprendan lo que es el sistema celular y sientan deseo de involucrarse. Una de las razones por la que las iglesias celulares suelen no avanzar está en que la gente no está interesada en eso. No le importan las células y sienten que no tiene sentido. Un pastor apasionado por las células transmite esa pasión a sus miembros.
Si él está interesado sus miembros también. Mientras más se involucre él más se involucrarán sus miembros. Mientras más personas amen el sistema celular mejores resultados habrán. Que las personas no vean el sistema celular como una entidad de la iglesia sino como el centro de trabajo y el frente de batalla espiritual de la iglesia.
3. FALTA DE DISCIPLINA Y ORDEN: No permita que sus líderes hagan lo que les venga en gana. Que sean disciplinados, que lleven las cosas en el orden establecido y bajo los principios del sistema celular.
Cuando las iglesias celulares no tienen orden y cada líder hace lo que le parece el crecimiento se estanca y se vuelven como barcos dando vueltas en círculos. Tal vés usted recuerda el periodo de los jueces en Israel. Ellos aparecían cuando la gente estaba perdida en sus concupiscencias. Nunca es lo mejor actuar sin orden. Establezca un orden en su iglesia. Tenga en cuenta disciplina y normas claras. Tampoco sea tan rígido pero no permita el descontrol en sus células.
4. HACER MINI-CULTOS: Una célula no es una iglesia. Algunos líderes realizan mini-cultos y no reparan en la verdad que ellos solamente se están reuniendo en una casa. Los amigos llegan porque esperan una reunión de carácter familiar. La mayoría de inconversos ven los cultos con terror. Le huyen a os cultos, no quieren cultos. Ellos van con otra idea cuando se dirigen a la casa de un hermano. Procure hacer su reunión con un ambiente ameno, involucre a los asistentes, responda sus dudas, trátelos con amabilidad. Eso será mejor que estar poniendo púlpitos con flores o parlantes. Usted no tiene una iglesia en su célula, su reunión debe ser de carácter sencillo. Evite que se parezca a un culto, sino muchas personas dejarán de asistir.
5. EL TRATO DESIGUAL O INADECUADO DE LAS PERSONAS: Las personas quieren que se les tome en cuenta. Algunos van a la célula porque quieren ser escuchados, quieren ser atendidos, quieren una palabra de amor que no encuentran en ningún lado. Escúchelos, atiéndalos por igual. No discrimine a nadie. Si lo hace estará poniendo obstáculos a la obra de Dios. Le recomiendo leer santiago capitulo 2.
6. LA FALTA DE ORACIÓN: Conocí un anciano que seguido me decía: “Henry, líder que no ora el diablo se lo devora.” No sé de donde proviene eso, pero, es una realidad. Cuando un líder no ora le deja campo abierto sin ningún obstáculo al diablo. No se diga si son células enteras, sectores o iglesias enteras. Los pastores deben enseñarle a sus miembros a orar por sus células. Si en verdad quiere que la vida de Dios esté en su iglesia y células ore sin cesar. Un pastor cierta ocasión contaba en una conferencia que los pastores de Corea oran cinco horas todos los días por las células y la iglesia. ¿Cree usted que puede orar por lo menos una hora por sus células?
7. LIDERAZGO IRRESPONSABLE: Otro obstáculo es el liderazgo irresponsable. No ponga líderes que no van a la iglesia, que no se involucran en la oración, que son impuntuales, que no son de buen testimonio. Si usted permite un liderazgo irresponsable sólo logrará que más personas se hagan irresponsables. Sea usted muy responsable para que los hermanos tomen su ejemplo. Si la gente ve que usted no está jugando ellos no jugarán con la obra de Dios.
Estos obstáculos han hecho que muchas iglesias terminen en estancamiento. Aquí están las respuestas de porque usted quizá no obtiene resultados. Mientras más luche contra estos problemas más crecimiento y bendición en todas las áreas habrá. Salvación, crecimiento, santidad y respaldo de Dios.
EL PROBLEMA DE NO MULTIPLICAR UN GRUPO CELULAR.
Por Henry Preza.
En cierta ocasión escuche decir al pastor Cho que una célula que no se multiplica viene a ser una célula cancerosa que después se encarga de destruir toda la estructura orgánica y la lleva a la muerte.
Eso es cierto, pues, es así como de manera elemental podemos decir que comienza esta horrenda enfermedad en los seres humanos. Quizá esta realidad pueda ser bien aplicada al sistema celular, pues, la manera en que se trabaja es muy idéntica.
Un grupo celular viene a ser igual cuando cae en el estancamiento. Ninguna Célula debería dejar de multiplicarse. Ninguna célula debería dejar de crecer. Ninguna célula debe dejar de formar líderes. No deben existir células sin visión celular. No debe haber un miembro que no tenga como prioridad la multiplicación.
El problema es que a veces no son multiplicaciones sino divisiones. Una multiplicación sucede cuando todos en un espíritu de unidad deciden multiplicar la célula. Los que la dividen son los que lo hacen por obligación o como producto de constantes problemas entre ellos.
Nosotros animamos a nuestros miembros a nunca creer que una célula será el lugar donde ellos estarán para toda la vida. El problema es da cuando algunas veces una reunión ya sobrepaso los límites y tiene todas las características para multiplicarse y aún así sigue sin hacerlo. Esto por razones como que están encariñados los unos con los otros, que creen que no necesitan hacerlo porque han crecido, pero, sin formar líderes para multiplicarse.
Cuando no hay multiplicaciones son varias cosas las que pueden estar pasando:
1. NO SE ESTÁ MOTIVANDO ALA MULTIPLICACIÓN: Esto se da cuando las personas llegan a pensar que sus células jamás deben multiplicarse. Un líder se puso alardear un día de estos y me dijo: ‘Hermano, en los tres años que llevó de líder ya logre los cien asistentes varias veces, nosotros estamos trabajando.’Entonces le pregunte: ‘¿Cuántas veces multiplicó su célula? él me respondió que ninguna. Le dije que en lugar de estar contento debería estar pensando seriamente en porqué su célula a caído en ese estancamiento. Le dije que en verdad él no había hecho nada y había estado perdiendo su tiempo. Las células exitosas son las que se multiplican. Las que crecen sin multiplicarse siempre terminan desapareciendo. Se vuelven grandes, pero, no se atiende adecuadamente a la gente. Lo que les queda es morir.
2. LA IDEA DEL MINICULTO: Otro problema que se da es cuando las personas toman la reunión celular como un culto no como una reunión celular. Ponen flore, púlpito, sillas en forma de iglesia y hasta llevan sonido, cantantes o predicadores invitados. Recuerdo que hace unos años sucedió una división en una iglesia celular de una localidad. La nueva iglesia quiso cambiar radicalmente el modelo y comenzaron haciendo mini cultos. Le dije al pastor que su iglesia menguaría, pero, sólo se enojo conmigo. Si usted lo viera hoy supiera que se hizo verdad lo que le dije. De cien células que él desgraciadamente consiguió dividiendo una iglesia hoy sólo tiene 20. Las reuniones no son para hacer cultos. Se trata de atender adecuadamente a los invitados y hacerlos sentir parte de una familia.
3. NO SE ESTÁN FORMANDO LÍDERES: Las células comienzan a crecer desde el primer día que se fundan. Por eso es necesario formar líderes a cada momento. Sino el crecimiento se dará pero, sin resultados de multiplicación. Esa Es la razón por la que no hay multiplicación.
4. NO SE HA INSTRUIDO CORRECTAMENTE EN EL SISTEMA CELULAR: Finalmente, el problema de no multiplicar un grupo celular obedece a la mala instrucción que las personas tienen sobre el sistema celular. Los encargados deben trabajar seriamente en motivar a las personas a que hagan bien las cosas.
Cada persona debe trabajar en su célula para multiplicarla constantemente. Por lo menos una célula debe multiplicarse dos veces al año. Cuando esta se multiplica se vuelve en célula madre y así constantemente su célula se multiplica.
Cuando era líder mi célula se multiplicó diez veces. Todavía hoy sigue multiplicándose según me han contado. Las células que se multiplican no mueren.
No dejes morir tu célula.
LO QUE UN PASTOR CELULAR NO DEBE HACER
Por Henry Preza.
El sistema celular es provechoso cuando se hace una buena aplicación de él. Son los pastores los primeros responsables para que este funcione adecuadamente. La gente de las células siempre estará atenta a lo que su pastor tenga que decirle sobre las células.
En esta ocasión presentaré algunas cosas que el pastor celular no debe hacer. Espero me permita darle a conocer estos aspectos ya que son sencillos, pero, son importantes, pues, de ellos depende el crecimiento de sus grupos celulares.
I. No delegue el sistema celular: El error que algunos pastores cometen es que delegan a uno de sus colaboradores el sistema celular. El problema es que éste no se identifica con los miembros como lo hace el pastor principal. La gente ve al pastor principal como su modelo. Quieren saber si él está interesado en que el sistema funcione. Si él está desinteresado a ellos no les llamará la atención. Ven en su pastor principal un modelo a seguir. Pero, si el pastor no sabe nada de sus células éstas se convertirán en nada en un breve tiempo. No delegue el trabajo principal de las células a otras personas. Sea usted el principal agente de ellas. Que vean en usted la pasión y el interés por ellas.
II. No tome las células como otro ministerio más: Dos grandes pastores celulares insisten en la misma idea: ‘No es lo mismo una iglesia con células que una iglesia celular.’ Sí, eso es cierto. Una iglesia con células sólo tiene a las células como otro ministerio más, junto al de jóvenes, damas, caballeros, etc. No es el centro de la iglesia. En cambio en una iglesia celular las células son el aire que se respira a cada momento. No tome usted las células como otro ministerio. Que sean las células todo lo que se haga en su iglesia. Un pastor me dijo que no le gustaba nuestra congregación, porque no se salía las calles para evangelizar en lugares públicos. Le respondí literalmente: ‘Quién dice eso. Nosotros evangelizamos en lugares públicos por medio de nuestra red de iglesias por las casas. Si hay una forma efectiva de trabajar en evangelismo y darle seguimiento a los resultados es por el sistema celular.’
III. No copie modelos, aplique principios: Un error tan frecuente en los pastores que comienzan a plantar el sistema celular es que copian los modelos. He sabido de algunos pastores celulares que después de asistir a nuestras conferencias quieren hacer todo a nuestra manera. El problema es que cuando llegan a sus países nada les funciona como acá. Un pastor debe aplicar los principios a la situación única de su país o ciudad. Por ejemplo supe de un pastor que en su país quiso copiar incluso nuestros horarios de reunión. El problema es que en su país a esa hora no podían asistir las personas. Le sugerí que cambiara de horario y no hiciera más de una hora la reunión y el problema fue solucionado. Hoy él se ríe de esos errores y le cuenta a todo el mundo lo que le sucedió. Por eso creo que no se molestará que lo mencione acá. El punto es que el pastor no debe copiar nada. Tiene que ser creativo y preguntarle al Espíritu Santo cuál es su voluntad para con su iglesia. El Señor no se tardará en iluminarlo si se acerca con humildad.
¿Qué debe hacer?
I. Concentrar todas sus fuerzas en el liderazgo: Recuerde que el formar líderes es el éxito del sistema celular. Si hay líderes hay células, si hay células hay conversiones, y con conversiones se alcanza el crecimiento. Usted como pastor debe trabajar responsablemente en el liderazgo. Que sus palabras, pensamientos y acciones vayan dirigidas a que cada miembro de la iglesia sea un líder. Que cada convertido sea un líder. Que cada invitado llegue a ser líder. Concentre sus ideas y el sistema hacia eso y verá como los líderes no faltarán.
II. Ser el capacitador de líderes por excelencia: El pastor es el que capacita a los líderes, pues, es el más comprometido con la obra del Señor y el primer responsable del buen funcionamiento de ella. Claro que cuando el sistema celular es muy grande como en nuestra iglesia, el pastor principal no puede hacerlo todo aunque es el primer motivador. En ese caso el comparte la carga delegándole a sus pastores estas áreas. Pero, nunca todo a ellos. Recuerde que usted es el responsable primario. Ellos son sus ayudas.
Lo que un pastor celular no debe hacer es muy amplio. En verdad son varias cosas, pero, quizá lo más reincidente es lo presentado anteriormente. Recuerde: Que sea el Espíritu Santo su guía para establecer el sistema celular en su iglesia.
EL LÍDER Y EL COMPROMISO.
Por Henry Preza.
El ser un líder no es porque se está a la fuerza ni porque todo sale bien. Debe ser un compromiso del corazón, que venga de un amor por el Señor. Si algo se necesita más en estos días son líderes con compromiso. Eso es sumamente importante, pues, vivimos en un mundo sin nada de compromiso y que va viviendo dejándose llevar por el pecado.
El líder debe tener compromiso con los siguientes aspectos, no los he puesto en orden de importancia, están sin orden, pero, su valor es preponderante:
I. Compromiso con la Santidad de Dios: El Señor es Santo. En él no hay pecado ni variación. Él es puro. Por eso el líder debe estar comprometido con su santidad siendo también puro. No es permisible que un líder lleve una vida de pecado. Su compromiso con la Santidad de Dios se refleja en sus acciones. El problema con algunos líderes es que llevan una tremenda vida de pecado y esperan tener grandes resultados.
II. Compromiso con los valores cristianos: La vida cristiana es fundamental. Un líder no puede olvidar los valores del Reino de Dios. El amor, la lealtad, el respeto, la unidad, la oración. Todos estos deben ser valores que los líderes no deben olvidar. El trabajo celular no es una empresa ni una organización terrenal. Es parte del Reino de Dios. Como tal, entonces, no hay que vivir mundanamente el trabajo celular sino comprometido con los valores cristianos.
III. Compromiso con la Palabra de Dios: Los líderes deben tener un compromiso serio con la sana doctrina. No permita que sus miembros se desvíen de la sana doctrina, protéjalos de las enseñanzas extrañas. Que mejor forma que enseñándoles la Palabra de Dios que es viva y eficaz. Un líder no solo debe leer la Biblia sino conocer su doctrina, es algo despreciable que un líder no conozca la doctrina de Dios. Pero, el compromiso con la Palabra no es sólo de conocimiento sino que hay que vivir lo que se predica. El líder debe ser consecuente en sus palabras y hechos, no se puede vivir la Palabra de Dios a medias, o se vive, o no se es nada. No hay términos medios.
IV. Compromiso con el servicio: Los líderes no sólo sirven cuando tienen ganas, hay un verdadero compromiso en ellos. No dejan de servir en ningún momento. Viven detal manera que no pueden dejar de servir a los demás. Su vida está en ayudar a otros. Tal vés no sean intelectuales, pero, si están comprometidos con servir a los demás.
No importa la edad de un líder, eso no es fundamental, ni el seco, ni el estado civil, ni si son extrovertidos o introvertidos. Lo verdaderamente importante es que haya pasión por Jesús, un verdadero compromiso con la verdad (Jesucristo), y la Iglesia. Ya no queremos líderes de historietas, una caricatura de líderes. Estás en el equipo de los comprometidos o en el de los atenidos.
miércoles 27 de mayo de 2009
EL LÍDER Y SERVIR A LOS DEMÁS.
Por Henry Preza.
El servicio es indispensable en las iglesias celulares. Si algo un líder debe aprender bien es la lección del servicio. Un líder no es el amo o jefe de su célula familiar. Por el contrario, “es el servidor de todos.”
El tiene que servir igual a los niños como a los ancianos. Tiene que servir igual a los hombres como a las mujeres. No le importa servir a sus invitados. La reunión de célula es un lugar para servirles a las personas, pero, también lo es la calle, los momentos en que él no está en la casa con los anfitriones.
Un líder debe estar pendiente de los miembros de su reunión. Saber cuáles son sus necesidades y solidarizarse con ellos en todo momento. Esto es fundamentalmente necesario para que la célula tenga vida.
Lo mejor de esto es que un líder que sirve a los demás motiva a otras personas a servir. Por el contrario, un líder orgulloso hace más gente orgullosa. Las personas andan en busca de modelos, en busca de líderes, pero, no líderes que se sirvan de la gente.
Un buen servidor es aquel que no sólo piensa en sí mismo. Es más, su persona está en último lugar y todos los demás están primero. Éste es el tipo de las personas que la gente ama. Dios también ama a los tales. Porque para él la mayor grandeza no está en ser servido sino servir (Matero 20:26).
Los líderes que sólo piensan en sí mismos suelen desilusionarse, pues, no todas las cosas salen bien. Aquellos que piensan en los demás se sienten bien aunque todo les vaya mal a ellos, pues, su mayor gozo es servir a los demás.
Varias personas me dicen que no tiene sentido escribir temas para que otra la gente las lea por Internet. Ellos dicen que como puede tener valor poner tanto esfuerzo en escribir algo si sólo la gente los lee y los utiliza y no se saca nada a cambio de ellos. Esto lo dicen porque mi labor es sin fines de lucro. Escribo mucho y he publicado cientos de páginas sin recibir un centavo. Pero, lo que estas personas nunca han sentido es la satisfacción de leer un correo de alguien que recibió fortaleza, de otro que necesita ayuda, de alguien que cuenta un testimonio, eso da más satisfacción que el dinero del mundo o el interés propio. Servir es algo que te hace sentir bien.
El que sirve no lo debe hacer para que la gente dé algo a cambio, ni para ganarse felicitaciones. Hasta podría ser que usted reciba reproches por servir, pero, eso no es importante. El apóstol Pablo quizá fue uno de los mayores servidores de la iglesia y le cortaron la cabeza.
Servir es darse a los demás, entregarse sin reservas, preocuparse por ellos y procurar el bienestar de ellos. Conocí a una persona que murió siendo el más pobre de la tierra siendo el más rico del universo, y sólo lo hizo por mí: Jesús de Nazaret. Pero el servir a los demás le ha hecho el más rico de todos, allí está su mayor gloria. Hoy está parado a la diestra del Padre. A él sea la Gloria.
EL LÍDER Y LA ORACIÓN
Por Henry Preza.
La Biblia dice: “Orad sin cesar.”[1][1] Es sin duda uno de los pasajes más conocidos de la Biblia, y a la vez uno de los menos practicados.
No conozco a un líder de oración que no tenga crecimiento en su célula. Aún cuando este crecimiento tarda en llegar, está comprobado que un líder de oración alcanza sus metas más rápidamente que uno que no ora. La oración nos abre paso en los lugares más desiertos y áridos dónde podamos estar.
Es muy común escuchar al pastor David Cho[2][2] decir en sus enseñanzas, cuando habla de la oración, las siguientes palabras: “No hay lugar cerrado al evangelio que Dios no pueda abrir cuando se ora.” Creo haber escuchado eso más de cien veces. Sin duda, el ejemplo de la Iglesia del Evangelio Completo, en Yoido, Corea del Sur, es claro. Una iglesia de líderes fervientes en oración que conquista la ciudad de Seúl y sus alrededores. Si usted va a Corea se dará cuenta de lo que le digo.
Pero, no solamente los coreanos son capaces de lograr eso por medio de la oración. Usted como líder puede tener resultados similares si se dedica a orar por la célula todos los días. Ore constantemente por los miembros de su célula, ore por los que no conocen al Señor. No deje de orar por ellos hasta que se conviertan a Jesús. Ore por las metas, pues, estas no serán nada sino van abonadas con la oración.
No solo ore usted. Motive a los miembros de su célula a orar constantemente. Dedique un tiempo específico a la oración de su célula todos los días. Líder que ora jamás deja de crecer.
El orar le abrirá las puertas en cualquier lugar. Es como la tarjeta de presentación que hace que Dios bendiga las células.
Si usted no ora por su célula demuestra que no está interesado por ella. Y ten por seguro que DIOS no te bendecirá sino te ve interesado por ella.
No solamente ore por la célula sino por sus anfitriones y colaboradores. Es la oración el arma fundamental de todo líder de célula. La oración te da una nueva visión, te fortalece, te anima, te inspira, te hace mirar las cosas como Dios las ve. Después de cada oración no te levantarás igual. Pero, no solamente ore, sino deje que Dios le hable.
Hace poco le pregunté a un pastor cuál era la responsabilidad más grande que él sentía. Él me respondió: “La responsabilidad más grande que siento es la de escuchar la voz de Dios, si tan sólo estoy seguro que Dios me pide algo sin ninguna duda lo haría.”
A sí mismo el líder celular debe buscar la oración como un recurso para escuchar la voz de Dios. Si usted escucha a Dios, no se equivocará jamás.
Josué oró y el sol se detuvo. Ana oró y Dios le permitió concebir a Samuel. Elías oró y descendió fuego del cielo. Es la oración un arma poderosa para conquistar las almas.
Toda iglesia celular que prospera es a la vez una iglesia de oración. No se puede desligar una cosa de la otra.
Si deseas como líder tener bendición en tu célula no dejes de orar incansablemente hasta que hayan frutos. Pero, persiste. Muchos se detienen al no ver resultados, pero, si lo quieres lograr no te desanimes, las bendiciones vendrán en el tiempo de Dios.
[1][1] 1 Tesalonicenses 5:17
[2][2] Pastor de la Iglesia local más grande del mundo. 25000 células, 750000 miembros asistiendo a ellas.
EL LÍDER UN BUEN COMUNICADOR.
Por Henry Preza.
Cada líder tiene que saber comunicarse con su gente. Un buen comunicador es aquel al que la gente quiere escuchar. En algún lado leí que los buenos líderes son aquellos que saben decir las cosas y siempre terminan motivando a la gente aún cuando son malas noticias.
Usted debe hacer sentir a su gente motivada con sus palabras. Hábleles con fe, no sea áspero ni mal educado con ellos. No se imponga, llegue al corazón de la gente, evite la murmuración y los malos comentarios. No trate los problemas de uno ante todos sino personalmente, como amigos.
Jamás haga sentir a sus miembros como inferiores ante usted, siempre téngalos en mayor estima que a usted mismo. Los buenos comunicadores son aquellos que hacen que las personas hagan su visión sin decírselas directamente, sin imposiciones ni palabras manipuladoras.
La buena comunicación que un líder tenga es elemental a la hora de los problemas de la célula. Tal vés hay algún hermano descontento con otro. La buena intercesión del líder puede salvar las cosas antes que se empeoren. No se ponga al lado de una sola persona, escuche sin tomar partido y trate de hacer que haya perdón y se muestre el amor de Dios.
Otro problema que puede ser superado si el líder es un buen comunicador es el desánimo. Cuando un miembro está desanimado hay que inyectarle ánimo y fortaleza del Señor. Un buen comunicador hace que la gente vea que nada hay imposible para Dios.
Ser un buen comunicador no sólo implica decir cosas bonitas cuando todo está mal sino decir las cosas que están mal con gracia y sin ofender a nadie. Hay momentos en que es importante exhortar a hacer el bien y no debe dejar de hacerse.
Un líder puede ser introvertido y tener una excelente comunicación. No depende de carisma personal ni de magnetismo. Es saber hablar y a veces mejor dos palabras bien dichas que mil que caen mal a los oídos. Puedo notar un buen comunicador cuando todos están dispuestos a escucharlo. También, creo que uno de los obstáculos para ser un buen comunicador es la falta de sinceridad en las palabras. A las personas no les gusta que les mientan ni que les digan promesas que no van a cumplir. Ellos quieren en sus células líderes reales. Otro obstáculo que no permite ser un buen comunicador es no permitir a las personas opinar, no comprender ni escuchar sus palabras. No saque conclusiones de las personas sin haberlas escuchado. Es necesario que cada líder examine en que está fallando en su comunicación con los demás. De eso depende el éxito de sus relaciones futuras con ellos. Al final, lo que se busca con la buena comunicación es el beneficio de la obra de Dios.
En la iglesia se predica con guía. Al principio hay algunos puntos para no olvidar que siempre recomendamos: “Evite platicas improductivas en su célula.” No puede estar más claro. Se necesita una buena, sana y transparente comunicación para que las cosas caminen bien en una célula. ¿Es usted un buen comunicador? Es buen momento para comenzarlo a ser.
EL LÍDER Y EL BUEN USO DE LA GUÍA
Henry Preza
La Guía De Estudios que se lleva en las principales iglesias celulares fue una idea que tuvo su origen en los inicios del movimiento celular coreano. Fue el Pastor David Yonggi Cho quién al ver las dificultades que traía el que cada líder predicara lo que quería su corazón fue movido a implementar en las células estudios que él mismo diseñaba. Esto evitaba las desviaciones doctrinales y los errores teológicos. Era una manera de capacitar a los líderes para la obra del ministerio, igual que hoy en día.
En la actualidad no todas las iglesias celulares manejan una guía, pero, sí las iglesias celulares más grandes. Los pastores organizados procuran preparar alimento para sus iglesias en las casas.
No obstante, el uso de la guía de estudios puede ser dañino o beneficioso dependiendo de la aplicación de los líderes. No que la guía no tenga provecho sino que la mala aplicación, el mal uso de ella, puede hacer que las cosas no caminen adecuadamente a la hora de impartir las enseñanzas.
Hay varios aspectos que el líder debe tener en cuenta a la hora de estudiar la guía. He aquí algunos de ellos:
I. Leer el pasaje completo, no sólo el del estudio especifico: Esto porque en algunas ocasiones los líderes quieren enseñar sin saber el contexto en el que está llevándose el pasaje. Se pierde el sentido del pasaje e ideas que pueden ser valiosas, y que sólo aparecen al estar familiarizado con todo el texto.
II. Familiarizarse con la idea central de la enseñanza: Toda enseñanza lleva una idea central, que suele ser el tema sobre el cuál girara la enseñanza. Es como el punto de partida y el punto final. Lo que este pasaje significa y cómo aplicarlo a mi vida y a la de los demás son pensamientos que el líder debe tener en mente a la hora de estudiar la idea central. Personalmente, no digo a los líderes que se basen textualmente en la enseñanza de la guía sino que hagan la idea central y los puntos partes de su vida, que los apliquen a ellos y a los demás. Que por medio del Espíritu Santo puedan tener una verdadera guía. Pero se debe respetar el pasaje y la idea central. Por que algunos podrían excusarse en Dios para decir que no dieron la enseñanza de la guía y entonces se hacen las cosas desordenadamente.
III. Estudiar muy bien cada punto y comentario: Compare cada punto con el pasaje, entienda porque se dice eso, de dónde vienen los comentarios, cómo este punto tiene aplicación en la actualidad, si el pasaje tiene otra aplicación. Todo le ayudará a impartir mejor la enseñanza.
IV. No tomar la guía como un todo ni como un nada: No tomarla como un todo porque usted tiene que estudiar el pasaje por su cuenta, sacar sus propias aplicaciones, sus conclusiones, puede utilizar algún comentario o pedir la orientación de su pastor para aclarar el pasaje o alguna duda que tenga. Si usted sólo va a recitar lo escrito parecerá un loro no un líder. También no tome la enseñanza como un nada. Esto lo digo porque alguien podría menospreciar la guía y ponerse a hacer lo que quiere. En ese caso estaría dejando de llevar un estudio. Recuerde, debe respetar la enseñanza, pues, para eso fue dada y hacer otras aplicaciones a la vez.
V. Saber para qué es la guía: Tengo esto como elemental debido a que algunos no entienden para que es la guía. La guía no es un libro de texto, ni un discurso para aprender de memoria, sólo es una guía, un breve comentario que le ayudará a entender el pasaje que usted dará el día de su reunión. Déjese guiar por el Espíritu Santo y verá como el Señor hará lo demás.
PREGUNTAS FRECUENTES:
A) ¿Se debe decir el estudio literalmente?
No, como ya lo explicamos hace algunos momentos, el estudio de la guía no es un discurso para decir de memoria. Es sólo un texto de orientación para entender mejor un pasaje.
B) ¿Debo decir la idea central antes de empezar o no decirla?
Soy de a opinión que se puede decir para que la gente tenga la idea de lo que se estará hablando. A la vez sirve como una protección para respetar la secuencia de estudios que usted estará llevando. Aunque también quiero decir que el no decirla no es un pecado o algo parecido. El punto es familiarizarse con la idea central y aunque no se diga aplicarla a los oyentes de tal manera que quede claro.
C) ¿Cómo transmitir algo que yo no he elaborado?
La orientación del Espíritu Santo es fundamental en todo esto. No pedimos lideres mecánicos, ni robotizados. Lo mejor es que en cada enseñanza usted deje que el Espíritu Santo le hable personalmente a su corazón y verá como será una vertiente de agua viva.
D) ¿Puede impartir la guía alguien que no sea el líder?
La enseñanza no es un privilegio transferible, es una obligación del líder. El puede delegar casi todo lo demás menos la enseñanza. Sólo en algunos casos que el líder esté capacitando a personas en específico para que sean los futuros líderes puede darles la oportunidad alguna vez ocasionalmente para que comiencen a familiarizarse. No hay hacerlo muy seguido porque usted es el líder.
ERRORES DE UN SUPERVISOR CELULAR.
Por Henry Preza.
Los errores en la supervisión pueden ser bastos. No obstante, el impacto no siempre tiene los mismos resultados. He notado que los problemas en el sistema celular tienen su origen (en muchas ocasiones), dentro de la supervisión. Algunos errores afectan directamente el sistema y aunque en algunas ocasiones las consecuencias no se ven al instante si se notan con el tiempo como veremos a continuación.
Los seis errores que muestro a continuación son muy comunes en las iglesias que tienen problemas con el crecimiento y multiplicación de las células. No pretendo decir que éstos son los únicos seis errores que se cometen, hay más, pero, yo me limitaré a ellos solamente.
I. Cubrir una o varias células: Un supervisor que está cubriendo una célula o varias en verdad no es un supervisor. Un supervisor necesita tiempo para conocer la situación de sus células. Yo recomiendo mejor cerrar las células que no tienen líder hasta que se consiga uno. Por tapar un hueco se abrirán en cada célula que quedará descuidada. Lo que sucede es que algunos supervisores hacen esto para que no hayan problemas dentro de sus sectores. Esta no es la manera de evitar los problemas. Es una forma de conseguir problemas más amplios.
II. Ser impuntual: No sólo en cuestión de horarios sino en sus visitas a las células. Un supervisor tiene que visitar sus células con responsabilidad. Si tiene cuatro células por lo menos debe visitarles tres veces al mes. Es un error no ser puntual en las visitas a las células. La gente se crea una imagen del supervisor de que es irresponsable. Cuando yo tenía supervisores a mi cargo recuerdo que unos líderes se expresaban muy mal de uno de ellos. La situación era que casi no los visitaba. A algunos ni una vez al mes. Para colmo cuando los convocaba a reuniones él llegaba media hora después. Pero, si llegaba puntual regañaba a sus líderes si llegaban cinco minutos tarde. Nota usted que error y grave injusticia.
III. Regañar públicamente: Como supervisor tenga cuidado de no regañar públicamente. El supervisor que regaña públicamente es un mal ejemplo para los hermanos, pero, es peor para los que son invitados inconversos. No es ese el ejemplo de amor que muestra Cristo Jesús. Una vez viste una célula, y el líder se equivocó en algo de la reunión. Al terminar la reunión el supervisor redijo en voz alta una seria reprensión enfrente de todos. Le hubiera dado la razón al líder si le hubiera faltado el respeto
IV. No llevar controles de sus células ni establecer metas: El supervisor tiene que llevar un control claro de lo que se hace en cada célula. Cuántos hermanos, cuántos invitados por trimestre, cuantos asistentes los domingos. Todo eso le ayudará para saber si se está trabajando o no, si se están cumpliendo las expectativas en cuanto a las metas o simplemente se está jugando con los números. Es fundamental que el supervisor lleve controles claros sobre cada célula. Al final del año podrá evaluar sin ninguna dificultad. Que negligencia seria o saber como está cada célula.
V. Abusar de su autoridad: Aunque ya hemos hablado en otras ocasiones de lo necesario que se vuelve tener un balance en cuanto a su autoridad aún así algunas personas siguen sin entender. Es un error tomar el supervisorado celular como una oportunidad para abusar del poder. Dios le ha concedido algún grado de autoridad, pero, que no le sirva esto para aprovecharse de su posición y tomar decisiones desacertadas que afectarán a los demás. Los LÍDERES no necesitan alguien que se imponga sino una persona que les enseñe a trabajar en equipo.
VI. No tener comunicación con el pastor: Otro error que se puede cometer es el de trabajar de manera independiente. Que el supervisor no respete la autoridad de su pastor. Uno de los éxitos más grandes de nuestra iglesia es que logra mantener el respeto en el orden de autoridad. Cada líder ya sabe a quien acudir y no necesita que nadie se lo diga. Nosotros vemos como un error que un líder vaya primero al pastor sin recurrir a su supervisor. A la vez un pastor no soluciona problemas que le competen a sus supervisores. No porque no tenga la autoridad para hacerlo sino por respetar la autoridad que ellos mismos han establecido. El problema se da cuando el pastor no recibe los informes de su supervisor porque éste no quiere. La mala comunicación con el pastor puede ser señal que no se están haciendo las cosas correctamente. Evitemos éste error.
Hemos visto seis errores comunes que puede cometer un supervisor en el trabajo celular. Es mejor ser cuidadoso de no cometerlos para no hacer que la obra de Dios pase por momentos difíciles.
A la vez el pastor tiene que velar para que los supervisores trabajen adecuadamente.
EL SUPERVISOR CELULAR ESTABLECIENDO METAS.
Por Henry Preza.
Un Supervisor celular no debe trabajar sin metas específicas. Todos sabemos que las metas son objetivos que nosotros nos trazamos para llevar a cabo en un período de tiempo específico. Las metas que el supervisor se establecerá serán hablada previamente con sus líderes y debe mostrar con claridad el tiempo específico en que se llevará el crecimiento planteado. Tiene que haber una meta a llevaren un tiempo específico, pues, no podemos llamar meta un crecimiento que no se sabe cuando se quiere alcanzar.
Muchas personas critican que se establezcan metas porque piensan que en Dios no se necesitan metas, pues, él hace lo que quiere y en el tiempo que quiere. El problema es que estas personas no piensan que una meta es un ya un paso de fe, y Dios respaldará la fe de su pueblo y obrará en la fe de quien la tiene.
Una meta no sólo establece un crecimiento sino que da un propósito a las personas. Un supervisor que no establece metas es un barco a la deriva. El Pastor Cho dice que esas células son las que sólo se reúnen para convivir.
Las metas por lo menos deben establecerse en tres áreas:
I. Metas numéricas: Es necesario establecer metas de cuántas personas espera ara cada célula, pues, así se asegurara el no estancamiento en la asistencia.
II. Metas de multiplicación de células: No olvide que la meta acerca de cuántas nuevas células esperaran en ese período de tiempo. Además, primordialmente la generación de nuevos líderes. En el sistema celular tenemos una expresión que la tomamos como un mandamiento: “Un líder debe generar a otro líder.” No debería existir un líder que no estuviera preparando otra persona para el líderazgo. Un nuevo líder será una nueva célula, y una nueva célula será alcanzar a más perdidos.
III. Metas de profesiones de fe: Por supuesto, el sistema celular no es simplemente una técnica para alcanzar más números sino para alcanzar más perdidos a la fe en Cristo Jesús. Enseñe a sus líderes a establecer una meta de cuántas personas quieren que Dios salve. Dios obrará de acuerdo a la fe de ellos.
Las metas son necesarias en la obra de Dios. No obstante el supervisor debe ser cuidadoso de dar metas que se puedan cumplir. Deben ser establecidas de acuerdo a las condiciones que se están viviendo. No ponga metas que excedan la realidad, pues, esto en lugar de ser un paso de fe se convertirá en un desaliento para las personas. Los líderes quieren cumplir las metas, no están pensando en no cumplirlas.
Lo más común para establecer una meta es que comience por una meta general y ésta se distribuya entre las células. A la vez los líderes entre los miembros. Así se alcanzarán metas específicas y cada persona sabrá que es lo que tiene que hacer.
Una de las cosas por las que los supervisores fracasan en el cumplimiento de las metas es debido a la falta de motivación. El supervisor debe respirar a células. En cada oportunidad disponible animar para que se cumpla la meta establecida. Recalcarlo en las reuniones, escribirlo en las paredes, anunciarlo en los hogares que visita, hablarlo constantemente con los líderes, aumentar la fe de los que no creen para que ellos también busquen el cumplimiento de las metas.
A mayor motivación mayor oportunidad de alcanzarla. Aquellos que más motivan a sus miembros son los que las alcanzan con más facilidad. Los que no lo hacen sólo logran que estas metas queden en el olvido.
La oración es fundamental. Que el supervisor motive a sus miembros para la oración. Que busquen fervientemente a Dios. Lo que nosotros no podemos hacer, él lo hace. La salvación de los perdidos sólo Dios la puede hacer, el que los corazones sean tocados para asistir a una célula sólo Dios lo hace.
El supervisor que se acerca a Dios junto con sus líderes logrará cada una de sus metas. Estoy seguro que el éxito no esta en las metas sino en la fe en Dios para que estas se cumplan.
domingo 24 de mayo de 2009
EL SUPERVISOR CELULAR Y LA VISITA A LAS CÉLULAS
Por Henry Preza.
El supervisor de células garantiza el trabajo de sus líderes por medio de las visitas semanales que hace a ellas. Sin duda, la supervisión es importante no sólo para llevar un control del trabajo del liderazgo sino para velar por el estado espiritual de las ovejas.
El Pastor celular debe ser muy cuidadoso con las personas que delega para la supervisión. Además de ser los más destacados deben ser personas fieles al sistema celular, y comprometidos con la visión de la Iglesia. Si usted pone un supervisor y éste en lugar de velar por el bienestar de las células incentiva a los líderes para que hagan lo que quiera usted tendrá dentro de poco un derrumbe de ese sector. Gran parte del éxito de las células depende del buen trabajo que el supervisor realice. Enséñele como supervisar la célula, pues, así el trabajo no se debilitará.
Cuando un supervisor es descuidado en la visita a las células puede caerse en errores sin que el Pastor se dé cuenta. La manera en que el Pastor sabe que las cosas van caminando bien es por los supervisores. Difícilmente usted como pastor podrá tener el control de sus células visitándolas personalmente. Bueno, cuanto tardaría un pastor en visitar sólo las células de su Iglesia madre si esta tiene diez mil células. Suponiendo que sólo tiene cinco mil tardaría años en visitarlas a todas. El problema se vuelve mayor, pues, son casi el doble de esta cantidad. Qué haría el Pastor sin los supervisores de zona, sin los supervisores de sector y los pastores de zona.
Una de las lecciones que el Pastor Cho aprendió en los primeros años de su ministerio fue la necesidad de delegar a otros la carga del ministerio. Es un error pensar que un pastor podrá hacer él solo el trabajo. No se diga en el trabajo celular donde es más amplio y delicado.
Entonces, es necesario que sepamos algunos aspectos que un supervisor necesita hacer a la hora e visitar una célula. Recuerde que en primera instancia la estabilidad de la Iglesia y el buen desempeño de las células dependen de usted como supervisor.
En primer lugar verifique la puntualidad de la reunión. Es bueno establecer un horario puntual. A los asistentes que llegan temprano no les gustará que la célula empiece veinte minutos después. La impuntualidad puede correr a varios invitados. No se olvide de este aspecto. No permita que haya impuntualidad. Que no se prolongue más que lo debido. Cada vez que usted convoque a sus líderes a una reunión sea muy puntual. Para marcar un precedente por el ejemplo.
En segundo lugar, cuide el orden de la célula. Que no haya más coros de los que debe haber ni que haya comentarios inoportunos. Que no se extienda la reunión por pláticas improductivas. El Espíritu Santo es ordenado. Que ninguno de sus líderes tome como ejemplo al Espíritu para hacer las cosas desordenadamente.
En tercer lugar, que la enseñanza de la guía sea correctamente aplicada. Que se respeten los puntos. El problema es que si un supervisor permite que se dé otra enseñanza u otro tema puede darle lugar a falsedades o errores doctrinales. También, el líder puede ocupar un tema para desquitarse resentimientos o tirar indirectas. Tenga cuidado por favor.
En cuarto lugar, tome nota de la asistencia. Que algún líder infle números no es cosa del otro mundo. Es algo que comúnmente sucede. Si usted está atento de lo que pasa en su célula tendrá también la realidad del crecimiento de su sector.
En quinto y último lugar note el trato que el líder y los demás hermanos les dan a los invitados. Que les den la atención debida. La reunión no fue hecha para que los hermanos se aíslen en un círculo de amistad. Es para que se le dé tiempo a los invitados. ¡La reunión es para los invitados!
Estos son sólo algunos aspectos a tener en cuenta a la hora de visitar la célula. Recuerde que usted no dará a entender que está supervisando todos estos aspectos. Actuará con naturalidad y como un invitado más. Se centrará en hacer sentir bien a los invitados igual que los demás hermanos.
¿Qué debe hacer el supervisor al encontrar deficiencias?
Indudablemente encontrará deficiencias. Si las encuentra no las diga en el momento ni pública ni personalmente. Ni haga gestos raros en el momento que está ocurriendo. Ni parezca el amo y señor.
Usted bien puede acercarse a su líder y si se ha ganado la confianza de él decirle las cosas en amor. Ahora, si usted tiene fama de amargado y regañón de nada servirá que le sugiera algo. Mejor déjele ese trabajo a su superior.
Para sugerir algo no es necesario decir las cosas pesadamente. Por otro lado el supervisor no es alguien que tiene autoridad para regañar sino para animar a sus líderes a hacer las cosas bien. No es ordenar sino animar. Ni el supervisor al ver un error tiene autoridad para quitar a alguien. La supervisión no es un grado de jefatura sino un privilegio para animar y mantener el orden. Son los ojos del pastor.
EL LÍDER CELULAR Y EL CONOCIMIENTO
Por Henry Preza.
Cada líder celular debe procurar alcanzar cada vez un mayor conocimiento en todas las áreas. Su ambiente es lleno de personas con diversas necesidades. Por lo tanto, él necesita conocer de todo para estar lo mejor preparado. Estoy seguro que tener conocimiento es mejor que no tenerlo. En realidad el aprendizaje nunca termina en la vida, cada día estamos aprendiendo. Se puede aprender de las conversaciones, de lo que escuchamos, de lo que leemos, de las experiencias, de las canciones, prácticamente de todo. El líder que no quiere aprender nada nuevo, igual se hará monótono en su célula. Un líder celular debe investigar y documentarse en todas las áreas.
Podrá haber algún líder que académicamente no tenga mayores estudios, pero, eso no impide el aprendizaje. Una cosa es tener títulos que podrían lograrse sin mayor conocimiento, y otra cosa es ser un autodidacta que busca aprender a cada momento.
Por lo menos el líder debe trabajar en dos áreas principales, las cuales son:
LA SOLIDEZ DEL CONOCIMIENTO YA OBTENIDO: Es necesario que el líder crezca en el aprendizaje de las áreas que ya conoce. No se puede descuidar lo que ya se sabe. Un líder debe crecer en la doctrina, en todo tipo de temas de la vida cristiana aún cuando él ya se considere aprendido en esos temas. Sobre cada área siempre hay algo nuevo que aprender. No se puede decir que ya se sabe todo. Eso solo seria una muestra de orgullo. Los líderes celulares deben aprender más acerca de la Biblia. Ella es basta en aplicaciones e implicaciones. La Biblia debe ser el libro por excelencia que los líderes estudien, pues, así podrán transmitir mejor el mensaje de Dios a sus miembros.
LA BÚSQUEDA DE NUEVO CONOCIMIENTO: Otro punto importante es el de andar en busca de nuevo conocimiento. Un buen líder es aquel que nunca deja de aprender. Que siempre anda actualizándose, que no espera a otros para verse impulsado a buscar más conocimiento. Este mundo va actualizándose. Esto implica que estará cada vez más pidiéndonos opiniones acerca de cosas nuevas. Si un líder no sabe vivir en la actualidad junto con el conocimiento Bíblico llegará el momento en que se sentirá alejado de la realidad.
Como lo decía hace apenas unas líneas jamás dejaremos de aprender. El problema es cuando uno piensa que ya lo sabe todo. Es allí cuando surge el verdadero estancamiento, y eso no es saludable para nadie.
Un líder no sólo debe buscar el conocimiento sino transmitirlo a sus miembros en la célula. Debe motivarlos a estudiar, a conocer más, y él debe convertirse en un modelo para ellos. Leer, escuchar, mirar, conversar son elementos que asegurarán el crecimiento en el conocimiento. Por eso, el Pastor debe estar en constante capacitación de sus líderes. No debe dejar de enseñarles.
El que un líder alcance conocimiento no debe tomarse como una acción para verse mejor a los demás sino como una menara de servir mejor a los demás.
Algunas personas dicen que para ser usado por Dios más eficazmente es mejor tener conocimiento. El llamado de Dios para ser líder celular es importante, pero, sin descuidar el conocimiento. Eso hará que le sirvamos mejor a Dios, más excelentemente.
EL LIDERAZGO CELULAR Y LA FE.
Por Henry Preza.
El trabajo celular no debe tomarse como algo monótono o hasta religioso. Los grupos celulares son el movimiento vivo del Espíritu Santo a través de reuniones en las casas.
El papel de la fe en el trabajo celular es algo de lo que no se puede prescindir. El líder que no tiene fe lleva a la muerte a su célula. Un líder de fe logra lo que desea en su reunión.
La fe ha hecho que sucedan cosas extraordinarias en el mundo. (Hebreos 11). Aquellos que la tienen son usados por el Señor.
1. Crea en Dios que hará lo que desea en su célula: Establezca metas y confíe en Dios. Cada día que pase confiese que el Señor hará la obra en su célula. Transmítalo a sus miembros y no deje de tener fe. Josué creyó y la tierra se paró en su orbita. Moisés creyó y el mar fue abierto. David creyó y mató al gigante. Si ellos lo lograron por la fe nosotros también podemos. Todo es posible para aquel que cree.
2. Ore por sus metas y transmítalo a sus miembros: En varias ocasiones lo he mencionado. Y es que la oración debe ser constante y especifica por las metas celulares. Transmita la necesidad de oración con fervor. Ore con pasión. Póngase de acuerdo con los miembros de la célula para orar. Cuando uno ora por las metas las está poniendo en las manos de Dios para que él haga su voluntad.
3. No permita que otras personas contaminen a sus miembros: La falta de fe es una enfermedad que ataca al sistema celular. No permita que los que no creen ganen terrenos. Que sus miembros crean a pesar de las circunstancias. Que sus líderes no se dejan contaminar por los negativos. Que no sean incrédulos sino creyentes. Eso desea el Señor. Los líderes deben ser personas que compartan la visión de sus superiores y deben hacer que las personas crean que todo se puede lograr a través de la fe. Sólo por medio de la fe se puede alcanzar lo imposible. Sólo por medio de la fe podemos cumplir las metas. Los divisionistas, los negativos, los incrédulos y todos los que no van acorde al sentimiento de Dios son personas peligrosas.
4. Fe en Dios es pensar en grande: Aquellas personas que tenían fe en Dios hacían cosas grandes para él. Que su fe no sea minúscula. Crea en cosas grandes para su célula. Cuantos de nosotros no hemos conocido líderes celulares que han creído a Dios y han conquistado localidades por medio de decenas de células. Usted sepa que cuando un grupo celular llega suceden cosas extraordinarias. Dios salva al perdido, cambia de vida al pecador, sana a los enfermos, cambia en estilo de vida de las comunidades, trastorna países enteros. Y como Dios está en las células sabemos que él es efectivo en cumplir su Palabra.
5. Fe en Dios es pensar en lo imposible: A veces lo grande es alcanzable Pero, la fe va más allá. La fe ve lo imposible como posible. Hace poco nuestro pastor manifestó el Proyecto ‘El Sueño del Pueblo’ que consistía en la compra de una gran extensión de terreno. El problema es que la iglesia estaba económicamente en una situación difícil porque estaba llevando a cabo otros proyectos. Sin embargo, el Pueblo le creyó a Dios, los líderes celulares se comprometieron y así este sueño se hizo una realidad. Porque nada hay imposible para Dios. ¿Qué es imposible para ti que suceda en la célula? Eso debes comenzar a creer,
6. Fe es saber que Dios tiene el control de todo: Finalmente, la fe no se basa en nuestra grandeza ni elocuencia, ni tampoco en nuestros cálculos. Es una obra de Dios. Es porque Dios tiene control de todo. Así que, lo único que debemos hacer es creerle a Dios que él hará su obra poderosa. Abraham le creyó a Dios y hoy es padre de multitudes. Igual usted como pastor, supervisor, líder o miembro de célula lo más importante para tener fe es creerle a Dios. Creer en sus promesas, creer en su poder, creer que él es Dios de cielos y tierra.
El liderazgo celular que cualquier agente del las células pueda tener no depende de factores personas. El proyecto de Dios de reuniones en las casas es un proyecto divino que camina a través de las células. ¿Quieres comenzar?
EL LÍDER CELULAR ACONSEJANDO A OTROS.
Por Henry Preza.
Quizá el área más delicada donde se encontrará el líder de un momento a otro será la de aconsejar a otros. Cuando un líder inspira confianza a los miembros de su célula, estos le confiarán cosas personales y le buscarán para cualquier tipo de ayuda. En ese momento el líder debe comprender que lo que está pasando es de suma relevancia y no puede ignorarlo ni darse el gusto de decir cosas que en lugar de ayudar a la persona le destruirán.
En primer lugar, el líder no debe perder de vista que a una gran confianza le conlleva una gran fidelidad. No debe contar lo que un miembro le dice. Nadie le contará algo confidencial para que lo ande contando a los demás miembros de la célula. Tiene que ser reservado. Tiene que ser fiel a la palabra que le han dicho. Será conveniente que le agradezca a la persona por la confianza que le ha mostrado y a la vez no le decepcione. De esto dependerá que esa persona siga confiando en usted.
En segundo lugar, escuche atentamente a quién le pide consejo. No puede usted pagarle a una persona que confía en usted con no escucharle. En verdad, algunas personas no llegan en busca de un consejo sino de ser escuchadas. Escúchele atentamente, compréndale, pero, no tome una posición a favor de nadie. Sea imparcial, recuerde que usted le ayudará con el consejo de Dios, no con su opinión personal, esto puede ayudarle más a una persona.
En tercer lugar, deje que la persona le diga lo más posible acerca de lo que le pasa. No saque conclusiones sin tener mayor conocimiento. Si usted dice algo sin estar plenamente seguro puede suceder que el lugar de decirle algo acertado le diga algo que no le ayudará. Siempre piense cuál será la voluntad de Dios para esa situación y cómo puede Dios resolverlo a través de su Palabra.
En cuarto lugar, después de escuchar a la persona no olvide orar juntos. Hay situaciones que nadie con ningún consejo puede ayudar, sólo Dios por medio de la oración. La oración le ayudará a la otra persona a conocer la voluntad de Dios y le fortalecerá como no se imagina.
También, a manera de conclusión quisiera aconsejar a los líderes de células, la verdad de ser concientes de la capacidad individual que cada uno de nosotros tenemos. Si algún día se acerca alguien a usted a pedirle un consejo que se sale de su cobertura lo mejor es que anime a esta persona a que busque ayuda profesional, ayuda de su pastor o ayuda de alguien más capacitado que usted. No hay que hacer castillos en la arena, debemos ser lo más sinceros con nosotros mismos. A veces se ayuda más a una persona no involucrándose en algo en lo cual no podemos ayudar que dando un consejo desatinado.
Al hacer esto así, se ganará más la credibilidad de las personas y podrá ayudarles más.
Dios quiere que nos ayudemos unos a otros en amor. Cuando usted tenga la oportunidad de aconsejar a alguien procure no ocupar palabras duras u ofensivas, ni condenar a nadie, ni sacar conclusiones infundadas, muestre mejor la casta de hijo de Dios que usted tiene.
EL LÍDER Y LA ORGANIZACIÓN
Por Henry Preza.
El trabajo de la célula no es algo que simplemente se delimita a la organización de la reunión de planificación y la celebración de evangelización. Va mucho más allá. Tiene que ver con la organización de las visitas a los recién convertidos, con la ayuda a alguien enfermo o con la oración de consuelo o fortaleza por un hermano.
Las células deben organizar cada detalle y prever los elementos futuros que puedan aparecer. Una vez le pregunte a un supervisor de una Iglesia celular que en qué consiste la buena organización celular que ellos tienen. Su respuesta fue clara: “Nuestros líderes no sólo se organizan para el presente sino que prevén el futuro, por eso es fundamental la oración en todo esto.”
Los líderes celulares exitosos tienen organización. Ellos están organizados para cualquier detalle. Si tienen un recién convertido ya saben quién le dará las visitas. Si hay alguien enfermo, rápidamente se dan cuenta, pues, cada hermano se mantiene en estrecho contacto. Hay reacción inmediata. Si aparece una gran necesidad no tienen complicaciones en conseguir una ayuda instantánea. Este mismo líder que muestra una gran organización, normalmente, es el que divide su célula un mayor número de veces.
Un líder debe organizarse de tal manera que al existir una multiplicación ya tenga el nuevo líder y los colaboradores para la nueva célula.
Cuando no hay una buena organización es cuando comúnmente se da que un líder multiplica su célula, pero, la deja sin líder. Un líder que cubra más de una célula en lugar de procurar el crecimiento lo está deteniendo. Esto se da por falta de organización. Nosotros preferimos no multiplicar nuestras células que tenerlas a medias. Esto no verdadero crecimiento.
Este es nada más un pequeño ejemplo de cómo debe funcionar el trabajo celular de parte de cada líder. Pero, podríamos hablar de otros elementos de organización que no se deben olvidar.
En nuestra iglesia creemos en organizarnos bien en la reunión de planificación para tener una buena reunión cuando lleguen los invitados. El líder procura delegar algunas labores de la celebración con los invitados. Esto no sólo hace ligera la carga sino que ayuda capacitar a otros para la obra del liderazgo. El líder genera otros líderes con acciones bien organizadas en esta área.
Nosotros creemos en el ejemplo de Jesús cuando manda a sus discípulos a predicar. Los manda a hacer lo que él hacía: sanar, echar fuera demonios y dar demostraciones de poder en su nombre. Todo esto estaba muy bien organizado:
Jesús envió a estos doce con las siguientes instrucciones: "No vayan entre los gentiles ni entren en ningún pueblo de los samaritanos. Vayan más bien a las ovejas descarriadas del pueblo de Israel. Dondequiera que vayan, prediquen este mensaje: Él reino de los cielos está cerca.' Sanen a los enfermos, resuciten a los muertos, limpien de su enfermedad a los que tienen lepra, expulsen a los demonios. Lo que ustedes recibieron gratis, denlo gratuitamente…Mateo 10:5-8
Y el relato continua, pero, en todas están palabras vemos a un Jesús dando explicaciones claras. Él se encargó de organizar a sus líderes. Este mismo patrón debe ser procurado por cada líder celular, debemos organizar a los miembros de nuestra célula para que todo salga bien, en la voluntad de Dios.
EL CORAZÓN DEL LÍDER
Por Henry Preza.
Dichosos los de corazón limpio, porque ellos verán a Dios. Mateo 5:8
Grandes líderes bíblicos cayeron en el fracaso debido a que no supieron cuidar sus corazones de lo malo. El descuido que el líder haga de su corazón lo llevará al fracaso de su vida y el de su célula.
Por ser el líder la cabeza de la célula, y por ser la célula un cuerpo cualquier daño que sufra uno de sus miembros afectará a todos. El Señor Jesús dijo que del corazón salen los malos pensamientos y todo tipo de pecado.
El lo dijo así: “Porque de adentro, del corazón humano, salen los malos pensamientos, la inmoralidad sexual, los robos, los homicidios, los adulterios, la avaricia, la maldad, el engaño, el libertinaje, la envidia, la calumnia, la arrogancia y la necedad. Todos estos males vienen de adentro y contaminan a la persona.”Marcos 7:21
Por esa razón, como a un jardín, debemos cuidarlo que ningún animal o enfermedad nos lo estropee. El corazón es el centro de mando de nuestras acciones. Simplemente hacemos lo que hay en nuestro corazón. Lo que hablamos es lo que tenemos adentro.
Por eso, cuando un líder comienza a hablar cosas indebidas, a meterse en negocios con sus miembros, a buscar lo ilícito con alguno de ellos, a murmurar de alguna persona de la célula o de la iglesia está mostrando que en su corazón hay mal, y esto afectará a los demás miembros de la célula, especialmente a los nuevos conversos que ven en el líder un buen ejemplo.
El líder, en primer lugar, debe cuidar su corazón del pecado, pues, el pecado destruye el testimonio de la célula en una colonia, y destruye al líder también. A causa del pecado cuántos líderes han llevado al fracaso a sus células, pues, la gente pierde la credibilidad en ellos, y le echan la culpa al evangelio. Debes cuidar tu corazón del pecado, pues, éste no solo te afectará a ti sino al testimonio de Cristo.
En segundo lugar, debes cuidarte del orgullo, de tener un alto concepto de ti mismo. De lo contrario, tú orgullo te querrá hacer pasar por encima de los miembros de la célula, te hará menospreciarlos o tratarlos ásperamente, lo cual, no es el ideal de Dios para el liderazgo celular. El proverbio dice: “Antes de la caída es la soberbia.”
Es lamentable cuando un líder de célula lleva al fracaso a sus miembros debido a descuido y falta de humildad. Sé de lugares donde el anfitrión a pedido cerrar la célula o que le trasladen el líder, pues, no soportan la arrogancia de él en el trato con todos.
Un líder soberbio se impone, quiere hacer siempre lo que él dice, pierde el sentido de familia que debe haber en la célula y esto se traduce en inestabilidad para el sistema. Es por esto que el líder debe mantenerse constantemente cuidando su jardín interior.
Una buena manera de cuidar su corazón es pidiendo a los miembros de la célula que le sugieran en que puede estar fallando, que le hagan saber que puede estar caminando mal, pero, a la vez él debe ser humilde en reconocer, escucharles y nunca defenderse, pues, entonces no tendría sentido querer escuchar la opinión de alguien.
Recuerde que las personas ven mejor nuestros errores que nosotros mismos. Nosotros siempre estamos queriendo ocultar nuestros defectos y muchas veces ni cuenta nos damos que los estamos cometiendo, pues, no tomamos una real conciencia de nuestras faltas a menos que nos confronten.
Nuestro corazón es muy preciado, por lo tanto, cuídemelo. No sea que por descuidarlo llevemos nuestra vida al fracaso. Por supuesto, que existen muchas más cosas por las que debemos cuidar nuestro corazón, como por ejemplo, la avaricia, el egoísmo, la mentira, el temor, pero, cada uno de nosotros sabe que es lo que más daño le hace y de esa manera tomar las medidas para no dejar que los malos sentimientos, los malos deseos y los pecados se alberguen en nuestros corazones.
El que es bueno, de la bondad que atesora en el corazón saca el bien, pero el que es malo, de su maldad saca el mal. Mateo 12:35
CUIDADO CON LOS ANFITRIONES DEL GRUPO CELULAR
Por Henry Preza.
El sistema celular no debe tomarse como algo donde se tomaran decisiones a la ligera. Por el contrario, debe ser muy disciplinado, y a la vez, muy ordenado en cuanto al proceder en todos los aspectos.
Uno de los problemas que he notado en aquellas iglesias donde se comienza con el sistema celular es la de elegir anfitriones inapropiados para las células permanentes. Algunos líderes o supervisores con el afán de abrir varias reuniones a la vez se van abriendo células sin saber donde lo hacen. El problema de esto es que en lugar de ser una bendición se vuelve una maldición. Si usted elige a un anfitrión inapropiado para el trabajo celular sólo estará afectando el sistema. No podemos elegir gente de mal testimonio ni tampoco inconversos para las reuniones permanentes. Ni siquiera de otras congregaciones porque los hermanos de otras iglesias tienen una visión diferente, y además no se puede servir a dos señores. No porque ellos sean malos sino porque el ser anfitrión permanente requiere responsabilidades permanentes con los invitados y el trabajo celular de la iglesia.
Usted puede abrir tres reuniones a la vez. En cualquier lugar. Todos le felicitaran. Pero, si esos lugares son inapropiados así como se abrieron se cerrarán.
Supongamos que usted abre reunión en la casa de un hermano que tiene problemas familiares con su esposa y todos los vecinos pasan oyendo sus discusiones. La gente no asistirá y si asiste será solo para ver que tan sinvergüenzas son los hermanos que abrieron reunión en ese lugar. Después el nombre de la obra hecha por usted será manchado y eso marcará un mal precedente para futuras reuniones. Al final se cerrará y al fin entenderá que ese trabajo fue en vano.
Algunas características de los anfitriones deben ser:
I. De buen testimonio: No puede ser una persona que tenga malas actitudes. Que no sea alguien que lleve una vida doble. Si usted abre una reunión en la casa de alguien de mal testimonio después se arrepentirá. Que sea hospedador, amable con las personas, de una familia estable y temeroso de Dios.
II. Que haya conocido al Señor y sea bautizado en Agua: Un nacido de nuevo, pues, la reunión será un medio por el que otros nacerán de nuevo y ellos necesitan ver en el anfitrión un modelo de cristiano. Que sea bautizado en agua, pues, es un mandato del Señor y así estará mostrando plena obediencia a Dios.
III. Que este involucrado en la iglesia por lo menos 6 meses: Por lo menos en la iglesia es un requisito para los anfitriones. Cuando alguien viene de otra iglesia nosotros vemos así esto. Porque en 6 meses la persona ya se definió, ya entendió como básicamente es la iglesia y ya ha estado involucrado en el trabajo. Si no ha estado involucrado en el trabajo celular al menos este tiempo la persona vendrá con ideas diferentes y querrá las cosas a su manera. Todos sabemos que no puede ser así.
PARA LOS QUE SE APRESURAN ABRIENDO CÉLULAS.
Estas palabras se las dedico a todos aquellos que están apresurados para abrir células sin pensar en sí estas células son la voluntad de Dios. Aquí hay algunas reglas fundamentales para abrir una célula. Las aprendí en una conferencia celular hace seis años:
I. Que cada célula tenga su líder: Esto significa que no se puede abrir una célula sin líder. Estoy en desacuerdo que un líder tenga a cargo dos células. Es mejor cerrarla hasta que ya tenga líder. Hace algunos años, cuando nuestro pastor comenzaba sus conferencias en la iglesia, tuvo que cerrar 400 células hasta que ya tuvieran su líder (No estoy seguro de este dato aunque si de la mención de haber cerrado células). Entre ellas, cerró unas porque los líderes no tenían el bautismo del Espíritu. Cuando el dijo eso en una conferencia me quedé asombrado. Pero, al final las células se reabrieron lentamente y hoy el sistema está más fuerte porque ya no se trabaja con estos impedimentos.
II. Que cada célula tenga colaboradores: Algunos líderes son anfitriones y a la vez colaboradores. Es mejor que cada célula antes de abrirse ya llevé por lo menos dos colaboradores más el anfitrión y el líder. Con cuatro hermanos ya se está hablando de una mejor forma de delegar, de repartir el trabajo y un mejor trato a las personas. Antes de abrir una célula usted debe responderse estas preguntas: ¿Cuántas personas serán los colaboradores? ¿Quiénes están dispuestos? ¿Será conveniente esta distribución?
III. Que cada célula tenga un anfitrión fiel: Lo que hemos venido hablando y hemos repetido varias veces. El anfitrión debe tener las características de un buen anfitrión. Que tenga la disposición de recibir a cualquier persona. Que colabore con su líder y ame a las personas. Sino es así porqué usted abrirá una célula en la casa de una persona pedante u orgullosa. No tiene sentido.
IV. Que cada célula sea planificada: Nosotros incluso tenemos el cuidado de planificar el mejor momento para abrir una célula. Visualizamos la fecha, preparamos a los invitados con anticipación y entonces la abrimos. Damos a conocer a nuestros anfitriones antes de abrir la célula y oramos por ella una semana antes en el momento que se produce la planificación. En la célula madre se anuncia la partición y se habla sobre cómo quedarán las dos células.
Si usted no puede cumplir con estos aspectos el abrir la célula es algo cuestionable. Lo mejor es que espere hasta poder abrir células que sean verdaderamente permanentes. Si no sólo se estará engañando. No se trata de sólo abrir células sin pensarlo. No es una cuestión de alardear con números sino de hacer las cosas correctamente.
LIDERAZGO CON PASIÓN.
Por Henry Preza.
La pasión en el ministerio celular es fundamental para el éxito. Algunos líderes siguen sin tener resultados, pues, su trabajo está basado en la mediocridad. Por eso, es que aunque ellos siguen el modelo al pie de la letra siguen sin avanzar junto a los miembros de su célula.
Sin pasión se desiste rápidamente de la metas. No se lucha por obtener resultados, no se gime delante de Dios para que él salve las almas. Es como estar acostado en una hamaca frente a un terreno infértil esperando que dé fruto. Tiempo después se levanta enojado porque no pasó nada.
Igual les sucede a los líderes que carecen de pasión. Buscan las personas para llevarlas a la célula, pero, lo hacen sin el menor interés por ellas, sólo por obtener números, al escuchar el primer no de ellos jamás vuelven a acercarse por sus hogares.
Un líder con pasión va como el buen pastor en busca de la oveja perdida. No desiste en buscarla, y si para eso tiene que llegar a la casa de una persona cien veces lo hace, y si es necesario lo hace otras cien veces más.
El líder debe infundir pasión por Jesucristo. Si un líder muestra desinterés por la obra de Dios igual serán sus miembros. No espere que sus miembros hagan el trabajo por usted. Si usted lleva un servicio a Dios con pasión tarde o temprano sus ovejas le seguirán.
Existen dos tipos de líderes, los que pasan renegando porque sus miembros no ayudan en nada a la célula y se deciden a quedarse de brazos cruzados sin hacer nada también. Los otros mantienen la pasión por Jesucristo y siguen haciendo la obra sabiendo que la obra es de Dios. No desisten aunque nadie quiera ir a la par de ellos. Pueden pasar sin tener resultados y con el negativismo de todos alrededor, pero, están decididos por servir a Dios con pasión.
Un líder apasionado es aquel que es ejemplo de sus miembros en todo aspecto, en la oración, en la búsqueda de Dios, en la santidad, en congregarse. Resulta ser un modelo inspirador para sus miembros.
Conocí a un líder que jamás se congregaba, sólo los domingos y de vez en cuando algún culto de semana. Pero, era el que nunca tenía resultados en su célula. Siempre renegaba diciendo que nadie lo apoyaba. El hecho era que toda la gente había aprendido a ser como él.
LA PASIÓN ES COMO UN FUEGO QUE SE TRANSMITE DE PERSONA A PERSONA Y VA INCENDIANDO A OTROS. Es tan poderosa que puede hacer una gran obra en quién la posea. Para tener resultados en una célula no se necesita tener una edad determinada o estado intelectual alto, basta la pasión para que pueda tener una célula exitosa.
Con esto no estoy diciendo que no es necesario el conocimiento. Es importante, pero, aquel que se olvida de la pasión por Jesús el conocimientotes como un vagazo seco. Para el que tiene pasión el conocimiento le ayuda a hacer el trabajo con eficacia.
La pasión es capaz de abrir brecha en los lugares donde había selva, pues, llena de valor a quién la posee. La pasión en una persona hace que ésta lucha constantemente por lograr lo que desea aún teniendo que sufrir por ello.
Nos e trata sólo de implantar el sistema celular, de conseguir un anfitrión o un colaborador, sino que se trata reimplantar el amor por servir a Dios en los miembros de la célula, en los líderes y supervisores porque sino las células solamente se convertirán en un departamento más de la iglesia para estar entreteniendo gente sin hacer nada beneficioso para el Reino de Dios sobre la tierra.
AMENAZAS DEL LÍDER
Por Henry Preza.
Siempre he dicho que cada líder celular corre peligro no importando cuan experimentado sea. El ministerio celular está basado eminentemente en el liderazgo de servicio. Cuando un líder pierde de vista su papel muy fácilmente puede llevar su célula, su sector o zona al fracaso.
Mencionaré algunos aspectos importantes de los cuales el líder debe alejarse y que en algún momento pueden convertirse en una amenaza. Un líder se ve amenazado cuando es atacado por situaciones que destruyen su comunión con Dios y su liderazgo de servicio.
1. LOS ADULADORES: Para mi los aduladores son una plaga muy peligrosa. Cada vez que por desgracia me toca estar cerca de uno de ellos me causa dolor de estomago. El problema es que ellos pueden nublarle el entendimiento al líder. Sus palabras son un veneno muy hábil del cual la persona ni cuenta se da cuando ya le ha causado la muerte. Un adulador puede lograr que un líder pierda la humildad y se centre en su “YO.” Además, puede hacer que una persona piense que está haciendo bien su trabajo. Aunque todo lo que tú haces esté mal cuando te encuentras alrededor de aduladores puedes pensar que eres el mejor. Por eso el que tiene cierto grado de liderazgo nunca debe pensar que ya logro todo sólo por el hecho que personas se lo digan. Él debe buscar la excelencia, que sea un líder que cada día crezca.
2. LAS LICENCIAS PECAMINOSAS: Otra amenaza para el líder es la llegada del pecado a su vida. Cuando un líder comienza a albergar situaciones pecaminosas su carácter de líder se deteriora. Algunos líderes se permiten ciertos pecados con la idea que una vez no les hará daño. Aunque aparentemente nada sucedió la verdad es que ellos ya perdieron su integridad y eso afectara su liderazgo. Cuando alguien en una posición de liderazgo vive en alguna práctica pecaminosa comienza a tener problemas con el trabajo celular. De una o de otra manera su situación pecaminosa saldrá a luz, y cuando eso suceda, éste líder verá cuan necesario era no perder de vista la integridad. Recordemos que un líder es un modelo para sus miembros, un ejemplo que todos observan en el lugar donde él hace la obra de Dios y sobre todo es un servidor de Dios que anda vigilado por la presencia de Dios. Nadie se ensuciará las manos y no manchará algo cuando lo toca.
3. EL ORGULLO: El orgullo es otra amenaza para el líder. Todo aquel que se deja arrastrar por el orgullo termina siendo inservible para los propósitos de Dios. Esto porque siempre piensa que él tiene la razón. No escucha la voz de Dios en cuanto a su obra, pues, cree que él puede hacer las cosas por sí sólo y sus razonamientos son lo suficiente como para darle el éxito a la obra de Dios. El camino para la bendición de Dios en el liderazgo no es la autosuficiencia sino la humillación. No es el ser grande sino el ser pequeño. No es el ser inteligente sino depender de Dios. No es creerse grande son insignificante. No es creerse poderoso sino débil. Cuando es así el líder transmite los deseos de Dios.
4. EL DESEO DE SER SERVIDO: El líder está para servir a otros. Seguido hablo con líderes y cuando ellos me preguntan que hace a un líder yo les respondo: “Servir a la gente, entregarse a la gente, amar a las personas, hacer todo lo posible para su bienestar, servirles sin buscar ningún beneficio.” Mientras el líder más sirve es un mejor líder. Aquel líder de piensa que debe ser servido está en un error. Su presencia es una amenaza para el trabajo celular. No piensa bajo los deseos de Dios sino bajo sus sentimientos egoístas. Es alguien peligroso para las personas, pues, siempre está buscando la manera de manipular a otros para conseguir algo a cambio. Aquel que siente deseos de poder y no de servir a otros está en una posición difícil y esos sentimientos son una amenaza para que haga el trabajo adecuadamente.
EL LÍDER UN BUEN COMUNICADOR.
Por Henry Preza.
Cada líder tiene que saber comunicarse con su gente. Un buen comunicador es aquel al que la gente quiere escuchar. En algún lado leí que los buenos líderes son aquellos que saben decir las cosas y siempre terminan motivando a la gente aún cuando son malas noticias.
Usted debe hacer sentir a su gente motivada con sus palabras. Hábleles con fe, no sea áspero ni mal educado con ellos. No se imponga, llegue al corazón de la gente, evite la murmuración y los malos comentarios. No trate los problemas de uno ante todos sino personalmente, como amigos.
Jamás haga sentir a sus miembros como inferiores ante usted, siempre téngalos en mayor estima que a usted mismo. Los buenos comunicadores son aquellos que hacen que las personas hagan su visión sin decírselas directamente, sin imposiciones ni palabras manipuladoras.
La buena comunicación que un líder tenga es elemental a la hora de los problemas de la célula. Tal vés hay algún hermano descontento con otro. La buena intercesión del líder puede salvar las cosas antes que se empeoren. No se ponga al lado de una sola persona, escuche sin tomar partido y trate de hacer que haya perdón y se muestre el amor de Dios.
Otro problema que puede ser superado si el líder es un buen comunicador es el desánimo. Cuando un miembro está desanimado hay que inyectarle ánimo y fortaleza del Señor. Un buen comunicador hace que la gente vea que nada hay imposible para Dios.
Ser un buen comunicador no sólo implica decir cosas bonitas cuando todo está mal sino decir las cosas que están mal con gracia y sin ofender a nadie. Hay momentos en que es importante exhortar a hacer el bien y no debe dejar de hacerse.
Un líder puede ser introvertido y tener una excelente comunicación. No depende de carisma personal ni de magnetismo. Es saber hablar y a veces mejor dos palabras bien dichas que mil que caen mal a los oídos. Puedo notar un buen comunicador cuando todos están dispuestos a escucharlo. También, creo que uno de los obstáculos para ser un buen comunicador es la falta de sinceridad en las palabras. A las personas no les gusta que les mientan ni que les digan promesas que no van a cumplir. Ellos quieren en sus células líderes reales. Otro obstáculo que no permite ser un buen comunicador es no permitir a las personas opinar, no comprender ni escuchar sus palabras. No saque conclusiones de las personas sin haberlas escuchado. Es necesario que cada líder examine en que está fallando en su comunicación con los demás. De eso depende el éxito de sus relaciones futuras con ellos. Al final, lo que se busca con la buena comunicación es el beneficio de la obra de Dios.
En la iglesia se predica con guía. Al principio hay algunos puntos para no olvidar que el escritor de la guía recomienda: “Evite platicas improductivas en su célula.” No puede estar más claro. Se necesita una buena, sana y transparente comunicación para que las cosas caminen bien en una célula. ¿Es usted un buen comunicador? Es buen momento para comenzarlo a ser.
GRUPOS CELULARES ROTATIVOS
Por Henry Preza.
Como usted sabe uno de los elementos importantes del sistema celular son lo anfitriones. Normalmente, son miembros fieles de la iglesia de buen testimonio. Las células que tienen como anfitriones a miembros de la iglesia son permanentes, es decir, se realizan todas las semanas en el mismo lugar.
No obstante, existen otro tipo de células conocidas como rotativas. Estas reuniones se están moviendo cada dos o tres semanas a lugares diferentes. Aunque el líder se mantiene no así la ubicación de la reunión. Sin embargo, esto puede ser cansado para los invitados que no quieren estar yendo a diferentes lugares muy seguido. Quizá el propósito de una célula rotativa siempre sea convertirse en una célula temporal.
¿Por qué las células rotativas son temporales?
Bueno, hay varias razones. Entre ellas quizá la más importante tenga que ver en que no necesariamente los anfitriones son miembros de la iglesia. Pueden ser de otra iglesia y es por eso que se mantiene la reunión sólo por unas semanas. En algunas zonas de nuestra iglesia se permite que incluso sea en casas de inconversos, pues, la reunión es temporal y puede hacer que la familia inconversa que ha dado su reunión sean convertidas a Cristo Jesús.
En cierta ocasión le pregunte un pastor al respecto y el me respondió: “Nosotros permitimos células rotativas en casas de amigos, pues, tenemos la confianza en Dios que les salvará.”
Bajo esa perspectiva es una buena idea. Sin embargo, he cuestionado algunas veces esa idea. Pues, muchas veces en dos semanas no se logra convertir a nadie porque, la salvación depende de Dios. Además, he notado que el testimonio de Cristo es manchado cuando son inconversos los anfitriones. No siempre. El problema es que las personas no piensan como uno. Debo decir que en la iglesia ésta ya no es una práctica muy común y me atrevo a decir que de cada 300 una célula es rotativa, por lo menos en la localidad donde nosotros trabajamos. Además, ya es muy raro se que habrá reuniones en casas de inconversos. En toda la iglesia sólo conozco una, pero, a los días fue cerrada.
Hace unos días alguien abrió células rotativas en una iglesia celular. Los sectores donde había células rotativas habían descendido en su crecimiento. Cuando supe la razón me pareció lógica: Un supervisor abrió una célula en la casa de un inconverso, y esta persona era dueño de una cervecería. La gente de la colonia pensó que qué tipo de evangelio era el que tomaba esas casas para predicar. Además, a veces durante la reunión los borrachos llegaban a hacer desordenes y se perdía por completo el control.
No obstante, dependiendo de nuestra fe el milagro puede suceder. Aún así hay que tomar nota de estas experiencias y aplicar los principios que a nosotros nos puedan servir.
Errores comunes en células rotativas.
1. No se movilizan constantemente: Una célula rotativa que no se mueve de un lugar a otro sólo es una célula puesta en un mal lugar. Si una célula rotativa debe moverse es porque no cumple las características esenciales para ser una célula permanente. En ese caso, es importante saber que al hacer lo contrario se estará desfavoreciendo el sistema en lugar de ayudarlo.
2. Se dejan de forma permanente sin cumplir las características adecuadas: De repente el supervisor se encuentra en una situación donde no tiene cómo hacer rotar esa célula. Entonces, él decide dejarla en un solo lugar sabiendo que no se cumplen las características de una célula permanente. En ese caso vamos mal, pues, no se está respetando la disciplina. Sin duda esa célula irá al fracaso. El problema es que las células rotativas pueden ser aprovechadas negativamente y tomarlas como una salida oportunista para decir “tengo más células.”Cuando en verdad células reales, quién sabe cuántas son.
La célula rotativa es una forma de abrir células en lugares donde o se puede, pero, sólo por corto tiempo. De esa manera se llega con el evangelio a más personas y se extiende el Reino de Dios.
Jesús se reunía en casas de pecadores y allí hacía sus mayores milagros. No andaba buscando casas adecuadas para manifestar su poder. Él había venido por los enfermos, los malos y los pecadores.
Si nosotros nos cerramos en sólo abrir células permanentes podemos cometer un grave error. Dejamos de lado oportunidades grandiosas de llegar a varios lugares aunque sea por un tiempo. Aunque le aseguro que donde se siembra semilla siempre se recoge fruto.
CÓMO INVOLUCRAR A LOS MIEMBROS DE LA CÉLULA EN EL LÍDERAZGO
Por Henry Preza.
Algunos líderes se quejan de que sus miembros no quieren involucrarse en nada, no desean ser líderes ni tampoco colaboradores activos. Si bien es cierto éste es un obstáculo para el crecimiento celular no es un problema que no se pueda erradicar.
He notado que algunas veces los miembros de una célula no quieren involucrase debido al mal desempeño de un líder. Aunque un miembro quizá no lo diga la verdad es que no está recibiendo la motivación suficiente como para involucrarse en el sistema celular.
Le daré cinco aspectos básicos en los que usted puede trabajar para convertirse en un líder que involucre a su gente. Un líder que haga que sus miembros se involucren en el sistema celular.
1. Sea un líder modelo: Sus miembros no se involucrarán si usted no se convierte en un líder ejemplar. Las personas se van desmotivadas de una célula, muchas veces sin nunca volver, cuando ven que el líder es desordenado, irresponsable, de mal testimonio, de malas relaciones con las personas o falto de oración. Usted debe ser un líder ejemplar en todas las áreas. En la enseñanza debe ser responsable, en las relaciones con las personas debe ser amable, en el testimonio debe ser irreprensible y en las cosas de la célula muy ordenado. Al ser así sus miembros harán lo que usted les pida, o lo harán sin que usted se los pida, pues, usted les irradiará una fuerza especial. Querrán convertirse en líderes para ser como usted es.
2. No contradiga los principios del sistema celular: Si usted quiere que sus miembros se involucren en el sistema celular viva usted los principios de manera correcta. No haga cosas incorrectas ni tome decisiones rebeldes contra sus supervisores y pastores. Sus miembros podrán involucrarse, pero, serán dañinos como usted. Si usted quiere que la gente se involucre y hayan resultados sea usted primero un modelo de obediencia y enséñeles a ser obedientes.
3. Tenga una actitud positiva: Enséñeles a trabajar por amor a Dios y no por obtener sólo resultados. Que sean positivos, enséñeles que aunque a veces hacer bien las cosas no trae siempre los resultados esperados no hay que desistir en el trabajo. Si a usted no le parece algo jamás se los diga a ellos ni los desaliente. Vea con los ojos de Dios. Mantenga la fe. Que ellos aprendan a tener fe por usted. Cuando un líder mantiene la actitud positiva también sus miembros son positivos y quieren involucrase en el sistema celular. Pero, si usted los desalienta, por favor, no les pida que sean como usted no es. Ni mucho menos que sean líderes.
4. Hágalos participar en sus obligaciones: Para que alguien sea líder debe quitársele la fobia al liderazgo. Eso sólo se logra haciendo participar a los miembros de la célula en actividades propias del liderazgo. Que sus miembros aprendan las cosas que usted hace. Motívelos a tener algún privilegio dentro de la célula. Así cuando al fin les toque ir al seminario de capacitación ya no tendrán temor. Algunos líderes no logran que sus miembros se involucren en el liderazgo porque no les permite que practiquen el liderazgo. Es bueno delegar obligaciones de servicio a los miembros para que éstos se conviertan en líderes.
5. Transmita la necesidad de evangelismo: Como ya lo hemos dicho los líderes son fundamentales para el evangelismo. Un líder nuevo es una célula nueva y una célula nueva son más perdidos alcanzados para Dios. Hágales ver a sus miembros la gran necesidad que hay de líderes, las almas muriendo, la necesidad de predicar. Involúcrelos en el evangelismo desde antes de ser líderes para que sepan la necesidad que hay en las personas y sean motivados al liderazgo.
Si aun así no hay los resultados obtenidos usted lo que necesita es orar para que sea Dios quien toque a los miembros de la célula. Le aseguro que Dios si hallará la manera de tocar esos corazones duros.
Finalmente, quiero decir que el liderazgo no es para unos pocos el llamado de anunciar el evangelio es parea todos. La Escritura dice:
Por tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes. Y les aseguro que estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo. Mateo 28:19,20
CÓMO CONSEGUIR MÁS LIDERES.
Por Henry Preza.
Uno de los problemas que más dificultan el crecimiento celular es sin duda el de la escasez de líderes. No se puede asegurar el buen desempeño del sistema celular si usted carece de candidatos a líderes. Nuevos líderes son nuevas células, nuevas células son más convertidas. Más convertidos son más líderes. Es así como funciona el sistema de las reuniones en las casas.
No obstante a pesar de escucharse tan fácil la falta de líderes es quizá el problema más grande que enfrentan en cierto momento los pastores. Entonces, surge la pregunta acerca de cómo conseguir más líderes. La respuesta está en los líderes y en la misma persona que lo pregunta. He aquí por lo menos cinco puntos a considerar:
I. Conviértase en un capacitador: Si usted quiere líderes capacite sus miembros para la obra del liderazgo. No esté esperando a que nazca un líder. Se quedará esperando y la escasez de líderes aumentará.
Tome la decisión de convertir se en un capacitador. Usted decida convertirse en el instructor de alguien.
El problema de algunos líderes es que no están pensando en formar nuevos líderes. Es más sé de algunos que mejor piensan en estancar a nuevos líderes para que no se paren en su posición. Éste es un grave error, pues, por cuidar su puesto se detiene la obra de Dios.
Cuando usted decide convertirse en un capacitador hace que su ejemplo sirva a otros, no descuida ni in momento para enseñar con sus palabras, con sus conversaciones, con su estilo de vida. Sabe que por ser líder muchos quieren imitarlo e incluso o ven como un modelo. Tome la decisión de ser un buen modelo y de vivir constantemente capacitando a otros.
II. Elija la persona que capacitará: Uno de los consejos más hábiles y correctos que me han dado es éste. Si quiere capacitar a medio mundo a medio mundo no capacitara.
El modelo de Dios es capacitar a una persona a la vez. Así lo hizo Elías con Eliseo y Pablo con Timoteo. Ellos capacitaban a uno, el uno que era capacitado lo hacía con otro y así se aseguraba la continuidad de líderes.
Entonces, usted elija a una persona a la que le ayudará a ser líder, le capacitará, le enseñará sus claves y secretos, le mostrará su ejemplo y le explicará del porqué de sus acciones. Si es un líder celular le dirá porque hace las cosas del manera en que las hace dentro de su célula. Que cuando este futuro líder al fin vaya al curso de capacitación ya lo sepa todo de su parte. El buen líder siempre le enseña a otra persona lo que sabe. A la vez el líder puede aprender de su discípulo. A la persona que elija es a la que le brindará su confianza.
De mi parte siempre me mantengo capacitando a una persona. Así lo hago para asegurar la continuidad de mi labor.
III. Enséñele a ser líder con la práctica y sea paciente: La mejor manera de enseñar es haciendo. Nunca aprenderá a nadar si no se tira al agua. El paralítico que Jesús sanó tendría que caminar para ver el milagro.
Utilice a su candidato a líder a que haga las cosas del líder. Que practique las obligaciones del líder. Al familiarizarse con el liderazgo podrá ser líder sin temor. Pero, si usted no le enseña a “hacer” a otras personas, éstas estarán temerosas y jamás querrán ser líderes. No olvide tener paciencia. El que usted le esté enseñando a alguien no significa que todo le saldrá bien de la noche a la mañana. Tiene que enseñarle con amor como el padre le enseña a su hijo a amarrarse las cintas del zapato. Cuando estoy dando clases no me importa repetir diez veces a la misma persona el mismo procedimiento. Así como ellos están interesados en lo que sé, yo estoy interesado en que lo sepan. Pero, si solo les explico una vez los que no entendieron se quedan con la duda y si soy impaciente con ellos no aprenderán. Similar es en el liderazgo. Es una labor muy noble que requiere paciencia y dedicación, entrega y buena comunicación.
IV. Ore por esa persona o las personas: El trabajo del liderazgo cristiano no es igual que forjar líderes seculares. Es una acción espiritual.
Ore por su candidato a líder. El pastor debe orar por todos los candidatos a líderes. Ore para que sean iluminados, para que hagan las cosas bien, para que tengan ánimo de ser líderes. El apóstol Pablo siempre oraba por sus líderes en las iglesias. Eso le daba mayor solidez al trabajo celular que el llevaba con sus iglesias en las casas.
V. Que los líderes infundan a los demás ser líderes: Usted si es supervisor celular o pastor debe enseñarle a sus líderes a infundir ser líderes a las demás personas.
Recuerdo una anciana que era líder. Siempre renegaba por la enseñanza, por su supervisor, y por la iglesia. El error más grande es que lo hacía en la reunión de célula. Nunca salió un nuevo líder de esa célula. Cómo iba a ser si todos estaban pesimistas. Pero, la culpa era del líder.
Hay que quitar el pesimismo, el bloqueo mental que algunas personas tienen para ser líderes. Eso sólo se hace cuando los líderes son personas de fe, cuando animan a sus miembros, cuando muestran el liderazgo no como una carga sino como un privilegio.
Los líderes tienen que cultivar el liderazgo. Esta no esa cuestión de fórmulas mágicas sino de un trabajo responsable con otras personas. Todos los que ya tenemos alguna posición de liderazgo hemos aprendido a ser como somos por otras personas. Entonces, cuando se rompa los obstáculos que no permiten conseguir más líderes se logrará el verdadero crecimiento.
jueves 21 de mayo de 2009
BIENVENIDO
Éste sitio está en construcción. Lastimosamente tendremos que empezar desde cero. No obstante, después de algún tiempo usted tendrá acceso a todos nuestros temas.
Esté pendiente de todos los temas que estaremos publicando para juntos aprendamos del Señor y de su obra a través del sistema celular.
Recuerde que tenemos otros sitios de importancia, que menciono a continuación:
http://henrypreza.blogspot.com
http://audiosdehenrypreza.blogspot.com
Aquí hay bastante información que puede edificarlo. No deje de visitarnos y muy pronto será bendecido.
Henry Preza
henrypreza@gmail.com
